“Perdónanos nuestras deudas, como
también nosotros perdonamos a nuestros deudores.” Mateo 6:12 (Leer Mateo 5:17-24)
¿Qué harías con
el fin de arreglar las cosas con un hermano al que no le has hablado por más de
10 años? ¿Estarías dispuesto a viajar por más de 450 kilómetros ,
sobre un pequeño vehículo de los que se usan para cortar césped?
Esta es una
historia real, y fue lo que hizo un hombre, pues no le gustaba viajar en auto y
no toleraba subir a un autobús. Era un hombre de 73 años quien decidió que era
suficiente de odios y amarguras, y por lo tanto, no valía la pena seguir
distanciado; así que decidió emprender este fabuloso viaje con el fin de
restablecer la relación con su hermano.
Al leer esta
historia por primera vez, reflexioné sobre todas las relaciones rotas que deben
existir entre personas que conozco, lo cual causa que se mantengan alejadas de
sus amigos y seres queridos debido al orgullo, odio u obstinación.
Inmediatamente, recordé las palabras del Señor con respecto a arreglar las
cosas con quienes nos hemos enojado. El Señor nos enseñó lo siguiente: “Por
tanto, si has traído tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu hermano
tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí delante del altar, y ve,
reconcíliate primero con tu hermano, y entonces vuelve y ofrece tu ofrenda”
(Mateo 5:23-24).
1. Si estás pasando por una situación la
cual causa enemistad con un amigo, hermano, hijo, padre o madre, medita por un
momento y trata de arreglar la relación con esa persona a la cual extrañas
debido al alejamiento.
2. Al ofender a tu prójimo, estás
levantando una barrera que te separa de Dios.
HG/MD – (DEVOCIONAL DIARIO “MI DEVOCIONAL”)


