“Por la fe abandonó Egipto sin temer la
ira del rey porque se mantuvo como quien ve al Invisible.” Hebreos 11:27 (Leer Salmos 34:4-7)
Vivimos en un
mundo materialista y debido a ello es común que nos sintamos tentados a creer
que las únicas cosas reales son las que experimentamos a través de nuestros
sentidos. No obstante, esto no es del todo verdad, tal como lo indicó el
escritor C. S. Lewis (1898-1963) “Hay cosas que no podemos ver; cosas que
suceden a nuestras espaldas o lejos de nosotros, además de todas las cosas que
existen en la oscuridad”.
Existe una
esfera de realidad igual o más grande que la que podemos percibir con nuestros
limitados sentidos. Es igual de verdadera y no está “por ahí en algún lugar”,
está “aquí”. Se trata de legiones de ángeles destinados a servir a los
creyentes para que cumplan con su propósito “¿Acaso no son todos espíritus
servidores, enviados para ministrar a favor de los que han de heredar la
salvación?” (Hebreos 1:14). Aun el mismo David se refirió a la cantidad de
ellos de la siguiente forma: “Los carros de Dios son miríadas de miríadas, y
millares de millares”.
A pesar de que
no podamos ver a Dios ni a sus ángeles con nuestros ojos naturales, están ahí,
aun si decidimos no creer en su existencia. La fe es el único medio por el cual podemos “ver” este mundo invisible.
Es una realidad que debe ser entendida por medio del “creer”. La fe es a la esfera espiritual lo que los
sentidos son a la esfera natural.
El escritor de
la carta a los Hebreos nos dice que la fe: “es la constancia de las cosas que
se esperan, la comprobación de los hechos que no se ven” (Hebreos 11:1). Por la
fe podemos reconocer la existencia de ese mundo espiritual y aprendemos a
depender del Señor en nuestro diario vivir. Sabiendo además que no existen
solamente ángeles en esa esfera espiritual, también existe toda una
constelación de furiosos enemigos entre los que se encuentra Satanás, ellos
buscarán desalentarnos con toda una serie de herramientas malignas, pero
nosotros confiamos en la promesa divina: “Les he hablado de estas cosas para
que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción, pero ¡tengan valor; yo he
vencido al mundo!” (Juan 16:33).
1. Así que, tu forma de actuar por medio
de la fe, debe ser igual a la que Moisés mostró: “…porque se mantuvo como quien
ve al Invisible.” (Hebreos 11:27)
2. Por la fe podemos estar prevenidos de
las cosas que no están a la vista.
HG/MD – (DEVOCIONAL DIARIO “MI DEVOCIONAL”)


