“Pero tú, sé sobrio en todo, soporta las
aflicciones, haz obra de evangelista; cumple tu ministerio.” 2ª Timoteo 4:5 (Leer Hechos 8:26-40)
A sus 19 años,
el ya fallecido comisionado del Ejército de Salvación Andy Miller (1923 –
2011), hizo un compromiso que lo acompañó durante toda su vida; aquel día en
medio del entrenamiento para el ministerio, le dijo al Señor que le hablaría al
menos a una persona por día sobre el amor y sacrificio que Él había hecho por
nosotros y por esa persona en particular.
Ese sin duda
fue un gran compromiso, y durante su militancia en el Ejército de Salvación lo
cumplió a cabalidad, le habló a miles de personas sobre su fe en Jesús y la
esperanza que podemos encontrar en Dios.
Sin duda
sabemos que no es fácil llevar a cabo una promesa de este tipo, a muchos nos
cuesta el contacto con otros, o creemos que no estamos lo suficientemente
preparados.
Sin embargo,
dejando a un lado temores y excusas, todos los que hemos puesto nuestra fe en
Jesús y hemos decido seguirle como Señor
y Salvador, tenemos el mandato de compartir nuestra fe: “Pero tú, sé sobrio
en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista; cumple tu
ministerio.” (2ª Timoteo 4:5). En nuestra lectura devocional leímos sobre la
forma en la cual Felipe fue guiado por el Espíritu Santo, para que le hablara
al funcionario etíope y le dio las palabras exactas que debía utilizar (Hechos
8:26-40). Él también puede hacer lo mismo con nosotros en la medida que le
busquemos y dependamos de Él completamente, además de ello también existen
muchas herramientas que están disponibles para compartir tu fe; por supuesto
estas son sólo herramientas, la mejor ayuda de todas siempre vendrá del Señor.
1. En realidad, te encuentras con más de una
persona diariamente. Considera el compromiso que hizo este gran hombre, Andy
Miller, ante el Señor y pregúntate: ¿Estarías dispuesto a hacer lo mismo?
2. Dios anhela
hacer por otros lo que una vez hizo por ti.
HG/MD – (DEVOCIONAL DIARIO “MI DEVOCIONAL”)


