“Éste es el día que el Señor ha hecho; y
en él nos alegraremos y regocijaremos.” Salmo 118:24
“... yo he venido para que tengan vida,
y para que la tengan en abundancia.” Juan 10:10b
Bill Fulton, de
78 años de edad, aún puede recordar bien los viejos tiempos. Y más ahora,
cuando recuperó la billetera que había extraviado en el año 1946.
Dicha
billetera, junto con todo su contenido, fue descubierta por unos trabajadores
que estaban removiendo las tribunas del gimnasio de una escuela, que habían
sido construidas en 1936.
Dentro de ella,
Bill encontró la dirección de la casa donde vivía cuando era adolescente, la
tarjeta de su bicicleta, su tarjeta de Seguro Social, y un popurrí de cosas
como para exacerbar la memoria de cualquiera.
Pero lo
sorprendente del caso no fue que la billetera apareciera después de tantos
años, sino todos los pensamientos que volvieron a la memoria de su dueño... el
tiempo que estuvo en la Guerra de Corea... su servicio militar en Berlín... los
años que pasó trabajando en un aserradero local.
Bill resumió
sus pensamientos diciendo: "¿Adónde se fue todo ese tiempo? Es difícil
concebir que todo haya pasado tan rápido."
Coincidimos en
ello, así como coincide el verso bíblico de esta devoción. Hoy, al igual que
cada día, es un regalo de Dios; un regalo que puede ser usado o desperdiciado;
un regalo que puede ser valorado o malgastado.
El Señor quiere
que lo disfrutemos y aprovechemos, y para asegurarse de que así sea, envió a su
Hijo al mundo por nosotros. Jesús vino a este mundo a buscar y salvar lo que se
había perdido (nosotros), y a traer luz a quienes están en la oscuridad. Él
vivió, murió y resucitó para salvarnos de nuestros pecados, para asegurarnos la
vida eterna, y para darnos vida en abundancia.
Cuando
reconocemos todas las bendiciones que Dios nos da cada día, podemos
regocijarnos y alegrarnos en Él.
ORACIÓN. Señor Jesús, gracias a que tú
entregaste tus días, mis días son bendecidos, y puedo vivir mi vida en
abundancia y alegría. Gracias a tu sacrificio, este día y cada día, me
regocijaré y estaré contento. Amén.
PARA EL CAMINO – (DEVOCIONAL “ALIMENTO DIARIO”)


