A medida que el
mundo es testigo de una calamidad tras otra y del aumento de la ansiedad, “los corazones de
los hombres están “desfalleciendo … por el temor y la expectación de las cosas
que sobrevendrán en la tierra” (Lucas 21:26). Ha habido muchas
advertencias proféticas sobre tales calamidades (terremotos, hambrunas, plagas)
y ha aumentado el interés por el arrebatamiento y los últimos tiempos. Sin
embargo, para muchos, Dios ha quedado completamente fuera de la ecuación. Los
creyentes han sido motivados a orar y a prepararse, pero los pecadores parecen
encogerse de hombros. Los impíos simplemente no están oyendo.
Jesús nos dijo
que cuando comencemos a ver que estas cosas suceden, debemos mirar hacia arriba
y regocijarnos, porque nuestra redención está cerca (ver Lucas 21:28). Como
cristianos, debemos “fijar” nuestra fe, lo que significa “estabilizar, hacer
inconmovible”. Las Escrituras dicen que está en nosotros, el poder para hacer
esto: “Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la
onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No
piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor” (Santiago
1:6-7).
Dios nos está
diciendo, en esencia: “Cuando el mundo mire a mi pueblo en estos días de
temblor y ansiedad, ellos deberán ser capaces de ver una fe que permanece
sólida e inconmovible. ¡Así que, creyente, ancla tu fe! Toma una posición fija
y nunca te rindas”.
El mundo no necesita
más sermones sobre la fe. Los incrédulos necesitan ver un sermón ilustrado: Las
vidas de hombres y mujeres que viven su fe delante del mundo. Ellos necesitan
ver a los siervos de Dios pasar por los mismos desastres que ellos enfrentan y
no ser sacudidos por estos.
“Porque por
ella [por la fe] alcanzaron buen testimonio los antiguos” (Hebreos 11:2).
Cuando mantenemos nuestra posición de fe en tiempos difíciles, tenemos la misma
afirmación del Espíritu Santo: “Bien hecho. Tú eres el testimonio de Dios para
el mundo. Otros pueden mirarte y proclamar que hay esperanza”.
DAVID WILKERSON – (DEVOCIONAL DIARIO “ORACIONES”)


