En su carta a
la iglesia, Judas da una severa advertencia: “A los llamados, santificados en
Dios Padre, y guardados en Jesucristo: Misericordia y paz y amor os sean
multiplicados … me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis
ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos. Porque algunos
hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta
condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro
Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo” (Judas
1-4).
Judas nos
advierte que los falsos pastores se han metido a la casa de Dios con un
objetivo en mente: pervertir la gracia del Señor. Él está diciendo: “Satanás
está enviando una doctrina falsa para infiltrarse en la iglesia y ésta vendrá a
través de predicadores, maestros y evangelistas. Ellos tomarán la gracia de
Dios y la torcerán sutilmente, manipulándola hasta que produzca lascivia en el
pueblo de Dios”.
Todos los
domingos, los cristianos profesos se reúnen en la casa de Dios para adorar, oír
su Palabra y disfrutar de la comunión unos con otros. Sin embargo, muchas de
estas mismas personas de apariencia santa llevan vidas llenas de lujuria. El
diablo probablemente no está empeñado en engancharte con inmundicia ni en
tentarte con terribles pecados. Sin embargo, si él puede hacer que tú veas la
gracia como una excusa para la permisividad, entonces podrá iniciarte en el
camino a la esclavitud.
Si tienes un verdadero entendimiento bíblico de la
gracia, el enemigo no podrá engañarte ni seducirte. Aquí hay tres
medidas de seguridad contra las seducciones de las mentiras de Satanás con
respecto a la gracia:
1. Edifica tu
fe estudiando diligentemente la Palabra de Dios. Tanto leerla como oírla.
2. Ora en el Espíritu
Santo, no sólo en la iglesia sino en privado.
3. No estés
ansioso por nada, más bien, busca el pronto regreso de nuestro Señor.
Tienes la
capacidad dentro de ti para hacer las tres cosas y si las haces, Judas declara
que cosecharás los beneficios: “[Él] es poderoso para guardaros sin caída, y
presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría” (Judas 24).
¡Aleluya!
DAVID WILKERSON – (DEVOCIONAL DIARIO “ORACIONES”)


