“Y esto os será
ocasión para dar testimonio.” Lucas 21:13
La vida es semejante a la subida de una elevada montaña,
y alienta mucho al corazón que alguien vuelva su cabeza y nos haga señas desde lo
alto. Todos trepamos juntos y debemos ayudarnos los unos a los otros. El trepar
por la montaña de la vida es un asunto serio pero muy glorioso. Para alcanzar
la cima se necesita fortaleza y andar con firmeza. La vista se ensancha a
medida que nos elevamos. Si alguno de nosotros ha encontrado algo que vale la
pena, debe volver su cabeza y llamar a los demás.
A Jesucristo - Ven sin tardar,
Que entre nosotros - Hoy El está,
Y te convida - Con dulce afán,
Tierno diciendo: "Ven".
¡Oh cuán grata nuestra reunión,
Cuando allá, Señor, en tu mansión,
Contigo estemos en comunión
Gozando eterno bien!
Piensa que El sólo - Puede colmar
Tu triste pecho - De gozo y paz;
Y porque anhela - Tu bienestar,
Vuelve a decirte: "Ven".
Su voz escucha - Sin vacilar,
Y grato acepta - Lo que hoy te da,
Tal vez mañana - No habrá lugar,
No te detengas: "Ven".
L.
B. COWMAN - (DEV. “MANANTIALES EN EL DESIERTO”)


