“Pero lejos esté de mí el jactarme, a no ser en la
cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y
yo al mundo.” Gálatas 6:14
En los Estados
Unidos se celebra el 4 de julio el Día de la Independencia, por lo que resulta
apropiado hablar acerca de dos de las personas que firmaron la Declaración:
Samuel Chase y Elbridge Gerry.
Gerry le
preguntó a Chase, un hombre grande que pesaba más de 250 libras , por qué
estaba dispuesto a arriesgar su fortuna firmando la Declaración de
Independencia. Chase se volvió a Gerry, una persona de complexión delgada, y
sonriendo le dijo: "Usted va a tener muchos más problemas que yo. Con lo
liviano que es, seguramente va a estar colgando de la horca un buen tiempo,
mientras que yo sólo voy a sufrir unos segundos".
Ambos eran
conscientes de que, al estampar sus nombres en un documento tan radical como la
Declaración de Independencia, sus vidas estarían en peligro. Pero aun así,
estaban dispuestos a correr el riesgo de perder todo lo que tenían para que
este país pudiera nacer. Me pregunto cuántos de nosotros, que disfrutamos de
los fuegos artificiales y demás celebraciones, estaríamos dispuestos a hacer lo
mismo.
Sacrificio y compromiso son dos palabras fáciles de
decir, pero difíciles de vivir. Aun así, ha habido, y sigue habiendo
quienes lo hacen en nombre de la libertad.
Pero por más
sacrificios que hagamos, nadie ha hecho más que Jesús para ganar la libertad de
las personas. Chase y Gerry corrieron el riesgo de muerte, pero Jesús sabía que
su misión en la tierra lo llevaría a la cruz. Aun así, para que pudiéramos ser
liberados del pecado, la muerte, y el diablo, Jesús se sacrificó a sí mismo.
Bendecidos por
la gracia de Dios, usemos nuestra libertad para glorificar a quien nos ha dado
perdón, fe, y libertad eterna.
ORACIÓN. Querido Señor, estoy dispuesto a
sufrir y hacer sacrificios para servirte. Dame fuerza para cumplir tu voluntad
para mi vida como ciudadano cristiano. En tu nombre. Amén.
CRISTO PARA TODAS LAS N. - (DEV. “ALIMENTO DIARIO”)


