"En circunstancas desesperadas él creyó con esperanza." Romanos 4:18 (VERSIÓN DE WEYMOUTH)
La fe de
Abraham parece ser que estuvo en armonía perfecta con el poder y la fidelidad
constante de Jehová. En las circunstancias exteriores en que estuvo colocado no
podía tener la menor idea de que se cumpliese la promesa. No obstante, él creyó
en la Palabra de Dios y pensó en el tiempo venidero en que su simiente sería
tan numerosa como las estrellas del cielo.
¡Alma mía! Tú
no tienes solamente una promesa, como tuvo Abraham, sino miles de promesas, y
modelos de muchos creyentes fieles delante de ti. Por lo tanto, es muy
importante y necesario para ti, que confíes enteramente en la Palabra de Dios. Y
aunque El retrase Su ayuda, y parezca que el mal aumenta más y más, no te
debilites por esto, sino al contrario, aumenta tus fuerzas y regocíjate, porque las promesas más maravillosas de
Dios, generalmente se cumplen, cuando no hay la menor señal de ello;
entonces es cuando Dios se presenta resueltamente y nos salva.
El usa este
método con el fin de que no confiemos en nada de lo que vemos o sentimos, como
siempre estamos inclinados a hacer, sino que confiemos plenamente en Su
Palabra, cualquiera que sea la circunstancia en que nos encontremos. –C. H. VON BOGATZKY.
Recuerda que el
tiempo apropiado para que obre la fe, es cuando cesa de hacerlo la vista.
Cuanto mayores sean las dificultades, es mucho más fácil para la fe. En tanto
que permanecen ciertas perspectivas naturales, la fe no obra tan fácilmente como
cuando estas perspectivas fracasan. –GEORGE MÜLLER.
L. B. COWMAN - (DEV. “MANANTIALES EN EL DESIERTO”)
L. B. COWMAN - (DEV. “MANANTIALES EN EL DESIERTO”)


