“Sobre toda cosa guardada, guarda tu
corazón; porque de él mana la vida.” Proverbios 4:23
Podemos
escuchar enseñanzas sobre la necesidad de orar, ayunar y estudiar las
Escrituras. Y podemos rogar a Dios por un hambre más profunda por él, un
caminar más cercano con él y una mayor pasión por Jesús. Pero Proverbios nos
dice que debemos considerar asuntos incluso más profundos que éstos. Este verso
habla de asuntos del corazón, cosas ocultas y secretas que determinan el fluir
de la vida que sale de nosotros.
Incluso si
oramos más horas, ayunamos más a menudo y leemos la Biblia con mayor
diligencia, aún podemos estar contaminados en nuestra mente y dejando pasar tan
sólo unas gotas de ese fluir de vida.
Jesús nos dice
claramente lo que contamina a una persona: “Oíd, y entended: No lo que entra en
la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al
hombre” (Mateo 15:10-11). ¿Cuáles son estos asuntos del corazón? ¿De qué maneras se contamina nuestro hombre
interior y luego todo nuestro ser?
La Biblia
señala tres asuntos: una boca contaminada, oídos contaminados y ojos contaminados.
Como siervos del Señor, no podemos permitir que nada obstaculice el fluir de la
vida de Cristo en nosotros. Tenemos que gobernar nuestro corazón y nuestras
acciones con su Palabra porque si alguna parte de nuestro hombre interior está
contaminada, nuestra vida externa y nuestro testimonio se verán obstaculizados.
* Una boca contaminada Santiago
advierte: “La lengua es un fuego, un mundo de maldad” (Santiago 3:6).
* Oídos contaminados: “Jehová el Señor me
abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás” (Isaías 50:5). El
Espíritu Santo afinó el oído del hijo para oír la Palabra de su Padre y éste se
apresuró a prestar atención a ella.
* Ojos contaminados: “No juzguéis según
las apariencias, sino juzgad con justo juicio” (Juan 7:24).
Ninguna persona
es demasiado santa para prestar atención a las advertencias de Jesús y hacer un
cambio. Pídele al Espíritu Santo que escudriñe tu corazón y lo limpie en cada
área de tu vida.
DAVID WILKERSON - (DEVOCIONAL DIARIO “ORACIONES”)


