¿Con qué
frecuencia oras por los demás? A menudo, cuando le decimos a alguien: “Oraré
por ti”, nos olvidamos de hacerlo. U oramos una vez y luego nos olvidamos
rápidamente de su necesidad.
El apóstol
Pablo experimentó dificultades tan terribles que temió por su vida: “Porque hermanos,
no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en
Asia; pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal
modo que aun perdimos la esperanza de conservar la vida” (2ª Corintios 1:8).
Pablo compartió su necesidad con sus hermanos y después de que fue liberado,
les dio el crédito por su apoyo en la oración (ver 2ª Corintios 1:11).
No sabemos
exactamente cuáles eran las dificultades de Pablo, pero 2ª Corintios 7:5 nos da
una pista: “Porque de cierto, cuando vinimos a Macedonia, ningún reposo tuvo
nuestro cuerpo, sino que en todo fuimos atribulados; de fuera, conflictos; de
dentro, temores". Pablo estaba en un punto de agotamiento de algún tipo,
quizás sufriendo angustia mental; y obviamente necesitaba apoyo en la oración.
Muchos
creyentes hoy sufren como lo hizo Pablo; su mayor angustia es emocional, quizás
causada por aquellos a quienes han amado o ayudado más. Una lección importante
que Pablo aprendió en su angustia fue que tenía que recurrir al Señor. Él ya no podía confiar en su carne, en sus
habilidades o en su fuerza de voluntad. “Pero tuvimos en nosotros mismos
sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios
que resucita a los muertos” (2ª Corintios 1:9).
Un precioso
anciano escribió para decirme que Dios le había puesto el sentir de orar por mí
todos los días y me preguntó si él podía anotar mi nombre en su lista de
oración, que incluía a las viudas, los pobres, los ministros y los inconversos.
Él lleva una vida simple y ora sin cesar. Yo creo que aquellos que interceden
por otros reciben una recompensa especialmente rica en el cielo. Cuando pienso
en las almas que Dios ha permitido que los evangelistas cosechen para el reino,
inmediatamente pienso en las increíbles oraciones de ayuda de personas como
este querido santo.
DAVID WILKERSON - (DEVOCIONAL DIARIO “ORACIONES”)


