miércoles, 14 de febrero de 2018

Manantiales 14 febrero





"Otra vez digo: ¡Regocijaos!" Filipenses 4:4


Es una buena cosa gozarse en el Señor. Quizás tú has tratado hacer esto, y la primera vez te pareció un fracaso. No importa, continúa, y cuando no puedas sentir ningún gozo, ni veas señales de consuelo y aliento, no obstante gózate, y cuéntalo todo como gozo. Aún cuando caigas en diversas tentaciones, cuéntalas como gozo y deleite, y Dios hará que tus cálculos salgan bien.

¿Puedes suponer que tu Padre te permita llevar la bandera de Su victoria y alegría al frente de batalla y que después te abandone fríamente y te vea capturado o apaleado por el enemigo? NUNCA. El Espíritu Santo te sostendrá en tu valeroso avance y llenará tu corazón con alegría y alabanza, y tú encontrarás tu corazón gozando y refrescado por su plenitud interior. Señor, enséñame a gozar en Ti, y a "gozar para siempre." -SELECCIONADO-.

"Sed llenos del Espíritu… cantando y alabando al Señor en vuestros corazones." (Efesios 5:18-19).

Así el Apóstol recomienda el canto como una de las ayudas inspiradoras en la vida espiritual. El aconseja a sus lectores no buscar sus estímulos por medio del cuerpo, sino por medio del espíritu; no por el avivamiento de la carne, sino por la elevación del alma.

Cantemos aunque nuestro estado de ánimo no esté dispuesto para ello, porque así podemos dar vuelos a nuestros pies de plomo y convertir nuestro cansancio en fortaleza. -J. H. HOWETT-.

"Mas a media noche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los que estaban presos los oían." (Hechos 16:25).

"Pablo, cuán maravilloso es tu ejemplo para los que te siguen, los cuales pueden gloriarse, llevando en el cuerpo, como tu lo hiciste: "las señales del Señor Jesús." Señales de haber sido apedreado hasta la muerte, de haber sido tres veces golpeado con cordeles, de aquellos ciento noventa y cinco azotes que te dieron los judíos, y de los azotes que recibiste en aquella cárcel de Filipo donde derramaste tu sangre. Ciertamente la gracia que te ayudó a cantar alabanzas bajo tales sufrimientos, es una gracia que suple toda necesidad. -J. ROACH-.

"Si miras a las vidas resplandecientes -no las que expresan gozo hoy y mañana están en el desaliento, sino las que siempre resplandecen con gozo- verás que son personas que emplean mucho tiempo en oración a solas con Dios. Dios es la fuente de todo gozo, y si hacemos contacto verdadero y real con El, Su gozo infinito se derrama en nuestras vidas." -SELECCIONADO-.



L. B. COWMAN - (DEV. "MANANTIALES EN EL DESIERTO")









TRADUCCIÓN