“Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los
lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun
Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del
campo que hoy es, y mañana se echa en el
horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?” Mateo
6:28
Observar las flores es
una forma de recordar que Dios te cuida.
En Mateo 6, algunas de
las personas a quienes Jesús se dirige, quizá tenían poca ropa, no más de un
set de cobertura para sus cuerpos. Para asegurarles de que Dios les proveería
para sus necesidades básicas, Jesús les pidió que observaran "los lirios
del campo" (v 28). Ese es un término general para todas las flores silvestres
de las colinas de Galilea. Había muchas, incluyendo anémonas, gladiolos, iris,
narcisos, lirios y amapolas. La gente debía también observar cómo crecían las
flores. Ellas crecen fácilmente, libremente, magníficamente, florecen sin
esfuerzo. Y las flores no trabajan ni hilan. Ellas no hacen un hilo elegante
para adornarse, sin embargo tienen una forma y textura y diseño y color que los
hombres con todo su ingenio no pueden lograr. Aún el rey Salomón no pudo tener
ropa tan fina como el pétalo de una flor. Tienen
una belleza que sólo Dios puede dar.
A pesar de su belleza,
sin embargo, las flores no duran mucho. Ellas están vivas hoy, pero mañana son
echadas en el horno (v 30). Una mujer en esa parte del mundo usaba el horno
principalmente para hornear. Si quería apurar el proceso de cocción, haría un
fuego dentro del horno al igual como debajo de él. El combustible para el fuego
interno generalmente era pasto seco y flores, que juntaba de los campos
cercanos. El punto de Jesús era este: Si Dios da tanta belleza a una flor que
hoy está aquí y mañana no, ¿cuánto más vestirá y cuidará de ti, un hijo Suyo
que vivirá por siempre?
JOHN MACARTHUR - (DEV. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO”)
JOHN MACARTHUR - (DEV. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO”)


