domingo, 21 de enero de 2018

La revelación plena 21 enero





¿Por qué Moisés buscó tan desesperadamente una visión de la gloria de Dios? Yo creo que la razón se encuentra en este versículo: “Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria.” (Éxodo 29:43). La palabra santificado aquí significa “hecho limpio.” Dios estaba diciendo: “Moisés, mientras tú y el pueblo Me adoren, Me reuniré contigo y te daré Mi presencia, y cuando te revele Mi gloria, te limpiaré”.

Este es uno de los más poderosos versículos en toda la escritura. Ofrece esperanza a todo el que lucha contra un pecado que le asedia y anhela ser libre y limpio. Dios promete: “Tu templo será limpiado por la revelación de Mi gloria, y esa revelación está disponible para ti ahora mismo ¡En Mi Hijo, Jesucristo!”.

¡Podemos encontrar esta revelación de Cristo solamente cuando vamos a las escrituras! Pablo dice que a medida que permitimos que la palabra de Dios nos muestre una revelación cada vez más creciente de Jesús, seremos transformados de gloria en gloria: “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.” (2ª Corintios 3:18).

Esta revelación de la gloria de Dios provee del poder que guarda nuestras vidas: “Por encima de todos estará la gloria del Señor” (Isaías 4:5 DHH). En otras palabras, la gloria de Dios nos mantendrá limpios en nuestro peor momento. Satanás puede mentirnos: “¡Estas vencido! Eres un tramposo, un mentiroso, un adúltero”. Pero podemos contestar: “No, diablo. Yo tengo un Sumo Sacerdote ¡y he sido limpiado por una visión de Su gloria!”

Cuando Dios le reveló a Moisés todas estas cosas acerca de Su naturaleza, también le dio la revelación plena de que Él, “de ningún modo tendrá por inocente al malvado” (Éxodo 34:7). Azarías le profetizó al rey Asa en su hora más próspera: “Jehová estará con vosotros, si vosotros estuviereis con él; y si le buscareis, será hallado de vosotros; mas si le dejareis, él también os dejará.” (2 Crónicas 15:2). En otras palabras, “Si tú menosprecias la gloria de Dios, si justificas tu pecado y descuidas al Señor, ¡Él no te limpiará!”

Lo que Dios nos está diciendo aquí es tan sencillo: “¡Dedica tiempo para conocer a Mi Hijo! Escudriña Mi Palabra y búscame en tu aposento secreto de oración. Entonces, mientras habitas en Mi presencia, tus ojos se comenzarán a abrir a Mi gloria. Todo está develado en Cristo: la revelación plena de Mi amor, gracia, misericordia y bondad.”



DAVID WILKERSON - (DEVOCIONAL DIARIO “ORACIONES”)









TRADUCCIÓN