“Den siempre gracias por todo al Dios y Padre, en
el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” Efesios 5:20
En los Estados
Unidos hoy celebramos el Día de Acción de Gracias.
¿Cuán
agradecido se siente usted este año? Con guerras, inestabilidad económica,
escasas fuentes de trabajo y un futuro incierto, quizás no mucho.
¿Qué piensa
sobre lo que escribió San Pablo: "den siempre gracias a por todo al Dios y
Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo"?
Algunos dirán
que el apóstol no sabía lo que estaba diciendo. A decir verdad, hubo momentos
en mi vida en los cuales quizás habría estado de acuerdo con esa opinión. Pero
ya no más. En parte debido a un artículo que encontré en mis archivos, y que no
sé de dónde vino.
En este Día de
Acción de Gracias, y después de hacerle unos pequeños cambios, lo voy a
compartir con ustedes, con la esperanza que de sea de ayuda... "Doy
gracias...
* Por los impuestos que pago, porque
significa que el Señor me ha dado un salario.
* Por las ropas ajustadas que demuestran
que el Señor me bendice con abundante comida.
* Por la electricidad y el gas que debo
pagar cada mes, porque significa que el Señor me ha dado un lugar donde vivir.
* Por el precio de la gasolina, porque
quiere decir que poseo un automóvil y que soy capaz de conducir.
* Por el Presidente Electo, haya sido o
no mi candidato, porque tengo la bendición de vivir en un país libre.
* Por la ropa sucia que se acumula,
porque significa que tengo más que "sólo lo puesto".
* Por el despertador que suena cada
mañana, porque significa que puedo ser útil.
* Por los múltiples correos de mis
amigos, porque significa que tengo amigos que piensan en mí.
La lista podría
seguir. Debería seguir. En realidad, debería ser modificada y personalizada por
cada uno de nosotros, porque nos quejamos cuando las cosas se ponen difíciles,
pero: ¿son realmente tan difíciles?
El Señor nos ha
bendecido y en respuesta a su generosidad podemos darle gracias y alabarlo,
servirle y compartirlo con los demás. Podemos darle gracias por los regalos que
a veces pasan desapercibidos; podemos compartir el sacrificio de su Hijo que
nos salvó. En el nombre de Jesús, podemos dar gracias.
ORACIÓN: Querido Señor, te doy gracias por
todos los regalos que me has dado sin que los haya ganado o merecido. Te pido
que mi vida esté llena de agradecimiento por tu Hijo y la salvación que su
sacrificio me ha dado. En el nombre de Jesús. Amén.
CRISTO PARA TODAS LAS N. - (DEV. “ALIMENTO DIARIO”)


