“Si viven según la carne, necesariamente morirán; más bien
den muerte a las obras de la carne mediante el espíritu, y vivirán. Todos
aquellos a los que guía el Espíritu de Dios son hijos e hijas de Dios.” (Romanos 8:13-14 - BLA)
¿Por qué todavía
reaccionas como si tu antiguo jefe estuviera al control de tu comportamiento?
Porque mientras serviste bajo su autoridad, tu viejo-yo entrenado condicionaba
tus acciones, reacciones, respuestas emocionales, patrones de pensamiento,
memorias y hábitos en una parte de tu cerebro llamado "carne".
"La carne" es esa tendencia dentro de cada persona de operar
independientemente de Dios y de centrar su interés en sí mismo. Una persona no
salva, funciona totalmente en la carne (Rom 8:7-8), adorando y sirviendo a las
criaturas en lugar de al Creador (Rom 1:25). Este tipo de personas "viven
para sí mismos" (2 Cor 5:15) aunque muchas de sus actividades pueden
parecer ser motivadas por la preocupación hacia los demás.
Cuando naciste de nuevo, tu viejo hombre murió y tu nuevo yo
vino a la vida, y te hiciste partícipe de la naturaleza divina de Cristo. Pero tu carne
permanece. Trajiste a tu compromiso cristiano una mente completamente
condicionada y un estilo de vida separado de Dios y centrada en ti mismo. Como
naciste físicamente vivo pero muerto espiritualmente, no tenías ni la presencia
de Dios ni el conocimiento de los caminos de Dios. Así que aprendiste a vivir
tu vida independiente de Dios. Es esta independencia que hace que la carne sea
hostil hacia Dios.
Durante los años que
pasaste separado de Dios, tus experiencias mundanas programaron completamente
tu cerebro con patrones, rastros de memoria, respuestas y hábitos los cuales
son ajenos a Dios. Así que aunque tu antiguo yo se ha ido, tu carne permanece
oponiéndose a Dios como una propensión programada para el pecado, la cual es
vivir independientemente de Dios.
Ten en cuenta de que ya
no tienes que obedecer lo que ha sido programado antiguamente en ti de vivir
independientemente de Dios. Eres un hijo de Dios, y eres libre de hacer morir
esos actos carnales y obedecer a Cristo.
ORACIÓN. Señor, hago una nueva declaración de dependencia a Ti
hoy. Renuncio a todas mis antiguas tendencias de vivir de forma independiente
de ti, en el nombre de Jesús, amén.
NEIL ANDERSON -
(DEV. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO”)


