“Y conozcan que tu
nombre es Jehová; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.” Salmo 83:18
El movimiento de la
Nueva Era es muy atractivo para el hombre natural que se ha desilusionado con
la religión organizada y el racionalismo occidental. Desea una realidad
espiritual pero no quiere dejar el materialismo, tratar con sus problemas
morales o estar bajo autoridad.
He descubierto seis
factores unificadores en el pensamiento de la Nueva Era. Hoy veremos tres de
ellos y los otros tres mañana.
El primero es el monismo, la creencia de que todo es uno y
uno es todo. Dice que todos podemos nadar en un gran océano cósmico. La historia no
es la historia de la caída de la humanidad en el pecado y su restauración por
la gracia salvadora de Dios. Más bien, es una caída de la humanidad en la
ignorancia y el ascenso gradual en la iluminación.
Monismo es una
falsificación de la unidad por la que Jesús oró en Juan 17:21. Esa unidad es
posible sólo cuando estamos unidos en la comunión cristiana.
Segundo, todo es Dios. Si todo es uno, incluyendo a Dios,
entonces uno concluye que todo es Dios, árboles, caracoles, libros y todas las
personas son de la esencia divina. Un Dios personal es abandonado en favor de
una fuerza energética impersonal o conciencia, y si Dios ya no es personal, Él
no tiene que ser servido.
Los de la Nueva Era
dicen "cuando era un niño, yo creía en Dios. Cuando comencé a madurar,
dejé de creer en Dios y crecí y me di cuenta de que yo era Dios".
Un tercer factor unificador se refiere a un cambio de
conciencia. Si somos Dios, necesitamos saber que somos Dios. Debemos llegar a ser
cósmicamente conscientes, también llamado "de una mente" (una
falsificación de la expiación), la auto-realización, la realización de Dios,
iluminación o iniciación. Su fe no tiene objeto, tampoco sus meditaciones, así que
se convierte en un viaje interior. Para nosotros, la cuestión esencial no es si
creemos o meditamos, sino en quién creemos y en qué meditamos. Nosotros creemos
en Dios y meditamos en Su ley de día y de noche.
ORACIÓN. Señor, afirmo que no soy nada, que no puedo hacer
nada y no sirvo para nada apartado de ti. Tú eres el objeto de mi fe y vida
hoy.
NEIL ANDERSON - (DEV. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO”)


