"...Hazlo con todo tu empeño..." (Eclesiastés 9:10 CST)
Evelyn Brand sintió el
llamado de Dios para ir a la India. Para una mujer soltera en 1909, un llamado
así requería toneladas de fe. Se casó con un joven llamado Jesse y juntos
comenzaron un ministerio entre la gente de la India rural, proporcionando
educación y cuidados médicos y construyendo caminos para reducir el aislamiento
de los pobres. Durante siete años estuvieron allí sin que nadie se convirtiera
a Cristo. Hasta que un sacerdote hindú de la zona contrajo una fiebre y se puso
gravemente enfermo. Nadie se quiso acercar a él, pero Evelyn y Jesse lo
cuidaron hasta que murió. El hombre dijo: "Este Dios, Jesús, debe de ser
el Dios verdadero porque sólo Jesse y Evelyn cuidan de mí en mis últimos
días". Antes de morir, el sacerdote les entregó a sus hijos para que los
cuidaran.
Este acto se convirtió
en un punto clave de cambio en aquella parte del mundo. La gente comenzó a examinar la vida y las enseñanzas de Jesús y cada
vez más personas comenzaron a seguirlo. Evelyn y Jesse llevaron a cabo una
gran obra durante treinta años hasta que murió el esposo. Para entonces, Evelyn
tenía ya cincuenta años y todos esperaban que volviera a su hogar en
Inglaterra. Pero no fue así. Era conocida y amada por miles y la llamaban
"la abuela Brand". Se quedó otros veinte años en la organización
misionera a la que había servido tan fielmente. A sus setenta años la fue a
visitar su hijo Paul y esto fue lo que dijo sobre ella: "Así es como hay
que envejecer. Despojarse de todo hasta que los que te rodean sólo vean
amor" (1 Corintios 13:1-2).
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA
HOY")


