lunes, 22 de septiembre de 2014

Cuídate a ti mismo primero 22 septiembre




“Y amarle [a Dios] con todo el corazón, con todo el entendimiento, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a sí mismo…” Marcos 12:33


Cierto o falso: Al comienzo de los vuelos por avión, la azafata

☐ Cierto ☐ Falso   Te dice el destino del viaje

☐ Cierto ☐ Falso   Señala las salidas de emergencia

☐ Cierto ☐ Falso   Explica cómo abrocharse el cinturón de seguridad

☐ Cierto ☐ Falso  Te indica: "En caso de una pérdida súbita de presión en la cabina, usted tiene que ayudar al que tiene al lado a ponerse la máscara de oxígeno, antes de ponerse la suya".

Si marcaste "falso" a la última frase, eres un pasajero brillante. Esta es la regla: Si el interior del avión de pronto sufre una falta de oxígeno, lo primero que tienes que hacer es ponerte tu propia máscara de oxígeno. Recién entonces puedes ayudar a los que están sentados a tu alrededor. Después de todo, si te falta el aire, no puedes ayudar a nadie, ni siquiera ayudarte a ti mismo.

El amor que uno se tiene a uno mismo funciona de la misma manera. Jesús dijo que amáramos a otros como nos amamos a nosotros mismos (ver Mateo 22:39) porque el tipo apropiado de amor propio nos capacita para amar a otros.

•  Físicamente: Te abrochas el cinturón de seguridad en el auto, te niegas a fumar, beber, andar en drogas y duermes las horas que debes para no estar de mal humor.
• Mentalmente: Guardas tu mente apagando las videocintas, la música, las películas y los programas de TV negativos.
•  Socialmente: Evitas los grupos que te tientan a hacer lo malo.
• Espiritualmente: Llenas tu corazón con las Escrituras, te sientes responsable ante los demás y te mantienes firme contra los intentos de Satanás de desanimarte.

Amor propio en el sentido que lo estamos usando aquí significa invertir tiempo y esfuerzo en nuestro propio desarrollo de manera que estemos preparados para ayudar a otros, porque no podemos dar lo que no tenemos. Sólo cuando nos amamos y cuidamos a nosotros mismos nos vamos capacitando para amar y cuidar a otros como nos ordenó Cristo.

Si hacemos menos, si no nos cuidamos sabiamente a nosotros mismos, nos perjudicamos nosotros mismos y perjudicamos a otros. Nos privamos del amor sano que Dios espera que nos tengamos. Y no tenemos lo que necesitamos para servir a otros. ¡Dios te ama demasiado para dejar que te desprecies a ti mismo!


JOSH MCDOWELL - (Dev. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO”)







TRADUCCIÓN