“Clama a mí y te responderé, y te daré a
conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.” Jeremías 3:33
Es sorprendente que cuando hablamos de cosas
“ocultas” a menudo la línea entre lo mágico y lo científico queda algo
imprecisa. Asociamos a lo oculto la magia, la alquimia, los hechizos y la
innumerable oferta barata ‒y no tan barata‒ de aquellos que profesan tener
dones y poderes especiales para descubrir y ver lo que nadie puede ver. Todos
los seres humanos queremos saber más acerca de lo que nos sucede.
Necesitamos dirección ante las decisiones que
implican el futuro de nuestras vidas y la de los que amamos. En esta
desesperada búsqueda de la verdad transitamos por caminos que no son los
correctos y buscamos respuestas donde no deberíamos buscar.
Por eso, muchos quedan presos de prácticas
oscuras y mentirosas que no llevan a nada bueno. Sin embargo, ¡Dios es bueno!
Él ha dejado una maravillosa promesa para los que estamos interesados en
conocer y tener dirección sabia para nuestras vidas.
La línea que traza dice: Clama a mí y te
responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes. Lo primero que se destaca aquí es el destinatario de
nuestra búsqueda: Dios mismo.
Cuando nos disponemos a clamar al cielo y enfocar nuestro espíritu hacia su
persona, entonces lo primero que encontramos es una comunión diferente con Él.
Un nuevo descubrimiento de su ser. Luego hay una respuesta que debemos recibir
y, para ello, tenemos que estar abiertos a lo que sea.
Es así que lo que estaba oculto se revela y
las cosas grandes vienen como dones divinos. Ahora bien, ¿qué es lo oculto y lo
grande que Dios promete? Es el resultado de una nueva visión que se amplía en
la comunión con Dios y en la dependencia que generamos a través de la oración y
del clamor. Este acto espiritual no es magia sino crecimiento y relación. Sus
respuestas nos permiten ver lo que necesitamos ver no sólo de Él, sino de
nosotros mismos.
PENSAMIENTO DEL DÍA. Esperar la respuesta a la oración es solamente una parte
de la oración, el resto es descubrimiento.
MIN.
LA BIBLIA DICE – (DEVOCIONAL
“UNA PAUSA EN TU VIDA”)


