“Venid, ved a un hombre que me ha dicho
todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo?” Juan 4:29
“¿Quién es el que vence al mundo, sino
el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” 1ª Juan 5:5
(Leer 2 Samuel 6 – Mateo 27:1-31 –
Salmo 22:12-15 – Prov. 9:1-6)
Testimonio
«En el mercado
de mi pueblo, en Senegal, encontré a un cristiano inglés que me invitó a su
casa y me ofreció un libro. Era una Biblia. Leyéndola aprendí que Dios creó el
universo y al hombre, que el hombre pecó al desobedecer a Dios en el huerto de
Edén, y que Dios echó al hombre y a su mujer de su presencia. Pero algunos
textos de la Biblia concernientes a Jesús, llamado el Hijo de Dios, me
turbaban. Mi primera pregunta fue: ¿Cómo puede Dios tener un hijo en esta
tierra?
Un día ese
creyente me invitó a un estudio bíblico que hacía en su casa. Allí se leyó el
comienzo del evangelio según Juan: “En el principio era el Verbo, y el Verbo
era con Dios, y el Verbo era Dios... Aquel Verbo fue hecho carne, y habitó
entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno
de gracia y de verdad” (Juan 1:1, 14). Esto
me habló profundamente y sondeó lo más íntimo de mi corazón. Descubrí que
la luz del mundo es Jesús, el Hijo de Dios. Comprendí que debía arrepentirme de
mis pecados y dar mi vida a mi Salvador y Señor Jesucristo.
Mi vida cambió
y mis padres comenzaron a perseguirme, pero las oraciones del misionero y las
mías fortalecieron mi fe en Cristo. Poco a poco sentí la necesidad de
acrecentar mi conocimiento del Señor Jesús y de su obra con la lectura de la
Biblia. Agradezco al Señor por todo el camino recorrido, y mi anhelo más
profundo es que mi esposa y mis hijos se vuelvan a él».
Saïd A.
EDICIONES BÍBLICAS – (DEVOCIONAL “LA BUENA SEMILLA”)


