“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere
viejo no se apartará de él.” Proverbios 22:6
Tu
responsabilidad primordial como padre es guiar a tu hijo a Cristo y ayudarle a
establecer su identidad en Cristo. Cuando un hijo viene al mundo, depende
completamente de sus padres para que lo alimenten, para que le cambien los
pañales y provean de un techo. La niñez y la adolescencia es el proceso de ir
de una total dependencia como niño a una independencia total como adulto. En el
proceso de encontrar quiénes son como individuos, los niños gradualmente se
alejan de gente, pensamientos e ideas que han experimentado a través de sus
padres y se acercan hacia la gente, pensamientos e ideas de las cuales se han
apropiado.
Un niño es
capaz de entender el amor de Dios y protección y de recibir a Jesucristo como
Salvador a temprana edad. Pero entender
su identidad espiritual es un proceso que lleva años en su crecimiento. Es el
proceso de cambiar su dependencia a sus padres a Dios.
Los niños
luchan con la identidad alrededor de los 12 años. Investigadores del desarrollo
cognitivo dicen que la mayoría de los chicos de 12 años pueden razonar como
adultos. Son capaces de comprender el simbolismo y el pensamiento abstracto. Esto es significativo cuando recordamos que
Jesús apareció del anonimato a la edad de 12 años. Más aún, el bar mitzvah judío se ha celebrado por
siglos cuando un niño cumple 12 años, la edad en la cual los judíos creen que
un niño se convierte en hombre. Muchas iglesias tienen confirmaciones de niños
a la edad de 12 años o cercanos a esa edad.
Yo creo que la
edad de 12 años es el tiempo aproximado en la vida de un niño cuando debemos
ayudarle a establecer su identidad espiritual. Los evangélicos tienden a
minimizar el ministerio de los adolescentes y se enfocan en los jóvenes. La
juventud es demasiado tarde para algunos como para enfrentarlos con su
identidad espiritual. No cometas ese error con tus hijos. Debes comenzar a edad
temprana a ayudarles a entender quiénes son como hijos de Dios y lo que
significa su identidad para ellos. El verse a ellos mismos como Dios los ve es
la percepción más importante que tu hijo tendrá. Si tus hijos no encuentran su
identidad en Cristo, la encontrarán en el mundo.
ORACIÓN. Señor ayúdame a guiar a mis hijos a que tengan una relación contigo Padre, para que puedan establecer su identidad en Cristo, amén.
NEIL ANDERSON – (DEV. “VIDA NUEVA PARA EL MUNDO”)
ORACIÓN. Señor ayúdame a guiar a mis hijos a que tengan una relación contigo Padre, para que puedan establecer su identidad en Cristo, amén.
NEIL ANDERSON – (DEV. “VIDA NUEVA PARA EL MUNDO”)


