“… para esta hora…” Ester 4:14 (Leer
Ester 4:5-14)
Mi esposo y yo fuimos a visitar el Museo del
Holocausto, en Yad Vashem, donde se honra a personas que arriesgaron sus vidas
para salvar durante aquella masacre a muchos judíos. Mientras recorríamos el
lugar, encontramos a un grupo de holandeses, entre los cuales había una mujer
que iba a ver los nombres de sus abuelos grabados allí en grandes placas.
Intrigados, le preguntamos sobre la historia de su familia.
Entre 1943 y 1945, sus abuelos protegieron a
un niño de dos años, haciéndolo pasar como el menor de sus ocho hijos. Conmovidos,
preguntamos: «¿Y el niño sobrevivió?». Un hombre del grupo dio un paso al
frente y declaró: «¡Yo soy ese niño!».
Esa valentía para actuar a favor de los
judíos me recuerda a la reina Ester, la cual se sintió movida a actuar —aun
bajo amenaza de muerte— cuando su pariente le rogó que no mantuviera en secreto
su ascendencia judía, porque quizá había sido colocada en esa posición «para
esta hora» (Ester 4:14).
Tal vez nunca nos pidan una resolución tan
dramática, pero quizá sí tengamos que enfrentar la decisión de hablar en contra
de una injusticia o permanecer callados; ayudar a alguien en problemas o dar la
espalda. Que Dios nos dé valor para actuar.
Señor, ayúdame a ser sensible a tu dirección para
saber cuándo actuar o hablar en defensa de los que no pueden hacerlo.
¿Hay personas por las que debes expresarte? Pídele
a Dios que te indique cuándo hacerlo.
(La Biblia en un año: Éxodo 16–18
— Mateo 18:1-20)


