El Sistema de ubicación conocido por sus
siglas en inglés GPS (Global Positioning System), revolucionó la precisión de
todo desplazamiento humano, en cualquier parte del mundo.
Dicen los que saben que: “El
GPS funciona mediante una red de 24 satélites en órbita sobre el planeta
Tierra, a 20.200 Km .
de altura, con trayectorias sincronizadas para cubrir toda la superficie de la
Tierra. Cuando se desea determinar la posición, el receptor que se utiliza para
ello localiza automáticamente como mínimo tres satélites de la red, de los que
recibe unas señales indicando la identificación y la hora del reloj de cada uno
de ellos”. Así se obtienen posiciones exactas, tiempos y distancias para que
nadie se pierda y los destinos sean seguros.
O sea que ya no es tan fácil extraviarse,
cuando salimos sin saber bien a dónde vamos. Gracias al avance de la ciencia y
la tecnología, el ser humano disfruta de relativa seguridad… ¡Por lo menos en
sus rutas!
En el plano espiritual las cosas no se resuelven con un
GPS. Es más, no siempre tenemos tan claras las
coordenadas y direcciones que debemos seguir para tomar una decisión certera.
El Génesis relata
la historia de Abraham, uno de los tres patriarcas del judaísmo, junto con
Isaac y Jacob. Él había sido elegido por Dios para formar una gran nación, la
nación de Israel. La indicación inicial fue: “Sal del lugar en el que estás y ve al que te
mostraré.” (Ver Génesis 12:1). ¿Pocas referencias no les parece? Sin
embargo, Abraham salió sin saber a dónde iba; pero con el pleno conocimiento de
Aquel que lo llamaba.
Muchas veces, Dios decide ir mostrándonos un
paso a la vez sus proyectos y sus propósitos. Quiere formar en nosotros la FE,
esa virtud de absoluta dependencia de Él y no de nosotros mismos. Este modo
Suyo de obrar, nos permite conocerle íntimamente y entonces así confiar
plenamente en Su dirección. El GPS de Dios para aumentar nuestra fe, funciona
con Un paso a la vez; pero nos lleva a destino, no desesperes.
PENSAMIENTO DEL DÍA. Dios está más interesado en que le conozcamos a Él, antes
que darnos la dirección a dónde quiere que lleguemos.
MIN.
LA BIBLIA DICE – (DEVOCIONAL
“UNA PAUSA EN TU VIDA”)


