“Lleno del Espíritu Santo, Zacarías, su
padre, profetizó: «Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha venido a
redimir a su pueblo. Nos ha levantado un poderoso Salvador en la casa de David,
su siervo».” Lucas 1:67-69
Miremos de
cerca lo que Zacarías le dice a Juan, su hijo recién nacido. Hablando por el
Espíritu Santo, dice: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha
venido a redimir a su pueblo...". ¿Cómo, que ha venido? ¿Por qué está
hablando en tiempo pasado?
Sólo puedo
pensar en una razón: Zacarías está usando el tiempo pasado porque ya está
hecho. Jesús ha venido a su pueblo: su madre María está embarazada con él.
¿Dios ha venido a su pueblo? Entonces también lo ha redimido. ¿Ha provisto un
Salvador de la casa de David? Sin lugar a duda, aun cuando ese Niño no llegará
a la cruz por más de 30 años. Ya está
hecho. Jesús, nuestro Salvador, está con nosotros ahora y siempre. Como
dice el escritor de Hebreos: "... puede salvar para siempre a los que por
medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por
ellos" (Hebreos 7:25).
Hay veces en
que sólo vemos las cosas pendientes, los problemas y los pecados que nos
molestan. La meta final, cuando estaremos con Jesús para siempre, parece estar
muy lejos. Pero Dios no lo ve así. Como explica Pablo: "Porque a los que
[Dios] antes conoció, también los predestinó para que sean hechos conforme a la
imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a
los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó, también los
justificó; y a los que justificó, también los glorificó" (Romanos
8:29-30). Nuestra justificación y salvación ya están hechas en Jesús.
ORACIÓN. Señor, ayúdame a confiar en ti con
todo mi corazón, porque sé que mi salvación está completa en ti. Amén.
PREGUNTAS DE REFLEXIÓN:
* ¿Con qué garantías cuentas en tu vida?
¿Cuáles te hacen sentir más seguro y por qué?
* ¿Cuál de las promesas de Dios es tu
favorita y por qué?
PARA EL CAMINO - (DEVOCIONAL “ALIMENTO DIARIO”)


