jueves, 13 de diciembre de 2018

No te desanimes. Lo mejor está por venir 13 diciembre





“Si tú de mañana buscares a Dios, y rogares al Todopoderoso; si fueres limpio y recto, ciertamente luego se despertará por ti, y hará próspera la morada de tu justicia. Y aunque tu principio haya sido pequeño, tu postrer estado será muy grande.” Job 8:5-7


Vivimos en medio de una sociedad materialista donde la meta fundamental es el éxito personal, y lo que define a un “triunfador”, por regla general, es la cantidad de beneficios materiales que ha logrado obtener producto de sus esfuerzos. Para muchos, vivir por debajo de este concepto es una verdadera frustración. Ciertamente la creencia general es que cuando alcancemos el éxito seremos felices. Por el contrario el no lograr el éxito en esta vida es equivalente a derrota y sus consecuencias generalmente son terribles en la vida de una persona.

Sin duda existen beneficios cuando alcanzamos el éxito, pero como cristianos debemos aprender a movernos en el tiempo y los conceptos de Dios. Cuando estamos bajo la dirección y protección del Señor lo que estamos viviendo en un momento determinado no es definitivo, especialmente si lo que estamos atravesando son tiempos donde todo parece salir mal. El pasaje de hoy nos afirma que aunque tu estado en un momento determinado sea “pequeño”, aunque te cueste mucho avanzar, aunque las luchas y dificultades por las que estás pasando te hagan vivir bajo la sombra del fracaso y el deseo de darte por vencido, en el Señor hay una esperanza de llegar a un final mucho mejor, pues “tu postrer estado será muy grande.”

Este pasaje expresa una preciosa promesa de nuestro Padre celestial y al mismo tiempo nos enseña lo que debemos hacer para que esa promesa sea una realidad en nuestras vidas. En primer lugar es necesario que busquemos la presencia de Dios cada día de nuestras vidas, preferiblemente temprano en la mañana antes de envolvernos en todas las actividades del día. Así comienza el pasaje: “Si tú de mañana buscares a Dios, y rogares al Todopoderoso…” Es decir debemos pasar tiempo orando, leyendo la Biblia y meditando en lo que leemos. El Salmo 1 declara que es “bienaventurado” aquel que “en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.” Como consecuencia recibirá abundantes bendiciones. Y concluye diciendo: “Y todo lo que hace, prosperará.”

Es necesario que vivamos una vida limpia y recta delante del Señor si queremos disfrutar de los beneficios de sus promesas. Esto dice el pasaje de hoy: “Si fueres limpio y recto, ciertamente luego se despertará por ti, y hará próspera la morada de tu justicia.” El Dios todopoderoso que conoce tu corazón y también las circunstancias que te rodean se manifestará en tu vida y te hará prosperar en todo lo que hagas hasta llegar a “tu postrer estado", el cual “será muy grande.” Pero al igual que no se puede construir un décimo piso sin edificar primero los nueve anteriores no se puede llegar a un nivel "muy grande" a menos que aprendamos a caminar en fidelidad a Dios en medio de los “tiempos pequeños” o de aparente derrota. Si tú estás buscando a Dios de corazón, él está trabajando en esas circunstancias, preparando los cimientos para algo muy grande y maravilloso en tu vida. Echa fuera todo sentimiento de frustración y gózate en el Señor porque para llegar a ser grandes primero tenemos que ser pequeños. Esa es una ley tanto natural como espiritual.

En Isaías 60:22 Dios habla a través del profeta Isaías y hace a sus hijos esta preciosa promesa: “El más pequeño llegará a ser un millar, y el más insignificante una nación poderosa. Yo, el Señor, a su tiempo lo haré realidad.” Mantente en oración, confiando plenamente en el poder de Dios y “a su tiempo” esta promesa será una realidad en tu vida. No te desanimes y pon tu confianza en el Señor. Ten la completa seguridad de que lo mejor está por venir.


ORACIÓN. Padre mío, por favor quita de mí toda sensación de frustración y tristeza por las circunstancias negativas que me rodean. Dame la gracia para atravesar las etapas que tú quieres que yo atraviese y abre mis ojos espirituales para poder ver las cosas grandes que tienes reservadas para mi. En el nombre de Jesús, Amén.



ENRIQUE SANZ – (DEVOCIONAL DIARIO “DIOS TE HABLA”)









TRADUCCIÓN