jueves, 13 de diciembre de 2018

Manantiales 13 diciembre





“Te daré los tesoros escondidos” Isaías 45:3


En las tiendas de encajes más famosas de Bruselas, hay ciertas habitaciones dedicadas exclusivamente para la hiladura de los modelos más primorosos y delicados. Estas habitaciones están completamente obscurecidas. Solo entra luz por una pequeña ventana la cual va a parar directamente sobre el modelo. En la habitación sólo hay un hilador, el cual se sienta junto al lugar donde los rayos de luz dan sobre los hilos de su tejido. "De esta manera," nos dijo el guía, "aseguramos nuestra producción más refinada. El encaje siempre se teje de una forma más exquisita y preciosa cuando el obrero mismo está en la obscuridad y su modelo solamente está en la luz."

¿No puede ser que suceda lo mismo con nosotros cuando tejemos? Algunas veces nos encontramos en situaciones muy negras. No podemos comprender lo que hacemos. No vemos el tejido que tejemos. En nuestra experiencia no podemos descubrir belleza o bien alguno. Sin embargo, si somos fieles y no fracasamos ni desfalle-cemos, llegará un día en que sabremos que el trabajo más refinado que hemos hecho en nuestra vida, fue aquel que realizamos en aquellos días tan obscuros.

Si te encuentras en alguna dificultad a causa de una providencia extraña y misteriosa, no temas; marcha hacia adelante con tu fe y amor sin dudar jamás. Dios observa constantemente, y El hará que de tus penas y lágrimas, brote belleza y bien para ti y los que te rodean. J. R. MILLER.



L. B. COWMAN - (DEV. “MANANTIALES EN EL DESIERTO”)









TRADUCCIÓN