“Jesús hizo muchas otras señales en presencia de
sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han
escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para
que al creer, tengan vida en su nombre.” Juan 20:30-31
Hay un dicho
popular que dice que 'una fotografía vale mil palabras'.
En un viaje a
Tailandia, mi esposa y yo sacamos más de ocho mil fotos. Lamentablemente, mi
foto preferida nunca la capturé-al menos en una foto, ya que sucedió demasiado
rápido: tres personas andando en una motoneta. No era la primera vez que lo
veía. A menudo la madre va en el medio manejando, la hija mayor va detrás y la
menor adelante.
Pero lo que me
impactó en esa ocasión fue la sonrisa dibujada en la cara de la niña más
pequeña. Era una sonrisa que decía: "Todo está bien en mi mundo. No tengo
ningún problema." Antes que pudiera preparar la cámara para sacarle una
foto, ya se habían ido.
Lo mismo deberíamos
hacer con la Palabra de Dios.
Las páginas de la Biblia nos muestran a un Dios que
nos ama y que nos ofrece perdón, vida y salvación. Mi foto
favorita es una cruz vacía manchada de sangre frente a un sepulcro abierto, con
Jesús parado frente a la tumba diciéndole a una mujer: "Ve y dile a mis
discípulos que he resucitado de los muertos..."
La sonrisa que
tiene en el rostro lo dice todo: 'Estoy vivo, el pecado y la muerte han sido
conquistados, los que creen en mí reciben el perdón de sus pecados.'
Las imágenes
que encontramos en la Palabra de Dios son tan poderosas, que el Espíritu Santo
las utiliza para crear fe en el corazón de las personas.
Es claro que
ninguna persona va a apreciar totalmente el amor de Dios hasta que mira el
álbum de fotos de su Hijo. Es por ello que los cristianos invitamos a otros a
mirarlo, diciendo: "¿te gustaría mirar la Biblia, que es el álbum de
Dios?"
ORACIÓN: Querido Jesús, crea hambre en los
corazones para leer y escuchar tu preciosa Palabra, de tal manera que las almas
pecadoras lleguen a conocer y confiar en que tú las guiarás por la vida y más
allá de la muerte, hasta la vida eterna contigo. En el nombre de Jesús. Amén
Biografía del
autor: Esta devoción fue escrita por el Rev. Keith Ringers, pastor de la
iglesia San marcos en Elberta, Alabama. El Rev. Ringers y su esposa Diana
fueron en un viaje misional a Tailandia, donde sirvieron con Cristo Para Todas
Las Naciones en Bangkok y Phang Nga.
KEITH RINGERS - (DEVOCIONAL “ALIMENTO DIARIO”)
KEITH RINGERS - (DEVOCIONAL “ALIMENTO DIARIO”)


