“Y vio Dios todo lo que había hecho, y todo ello
era bueno en gran manera. Cayó la tarde, y llegó la mañana. Ése fue el día
sexto.” Génesis 1:31
Hace unos años,
la agencia de noticias Reuters publicó un artículo sobre los problemas de
comercio entre China y los Estados Unidos.
Debo aclarar
que, si bien el artículo trató de ser serio, al leerlo no pude evitar reírme.
En resumen, lo que el artículo decía era que, por razones de salubridad, era
probable que los Estados Unidos extendieran la veda en la importación de pollos
de China.
Como
represalia, China prohibió la importación de pollos de los Estados Unidos, lo
que produjo una superabundancia de patas de pollo, ya que más de la mitad del
pollo que se exporta a China son patas. La creativa cocina china aparentemente
transforma estas patas en sabrosas sopas, guisos y bocadillos.
Pensemos un
poco en el texto bíblico para esta devoción. Cuando el Señor creó el mundo, vio
que todo era muy bueno. ¡Todo!
Donde yo sólo
veo un árbol de corteza dura, el Señor vio quinina y aspirina. Donde yo sólo
veo moho, el Señor vio penicilina. Donde yo sólo veo patas de pollo, el Señor
ve una oportunidad para que los cocineros chinos sean creativos y alimenten a
sus familias.
Y yendo un paso
más lejos: donde la humanidad vio la crucifixión de Jesús como la muerte de un
alborotador, nuestro Padre celestial vio el sacrificio de su Hijo como el pago
que debía ser ofrecido a fin de que nuestros pecados fueran perdonados y
nuestra salvación ganada.
La muerte y
resurrección de Jesús, incluso para alguien como yo, que tiene visión limitada,
es "muy buena".
ORACIÓN. Padre celestial, gracias por darnos un
mundo que, a pesar del pecado, sigue siendo un lugar maravilloso. Te pido Señor
que me permitas ver las cosas como tú las ves, y que me ayudes a ser agradecido
por la salvación que me has dado a través del sacrificio de tu Hijo. En Su
nombre. Amén.
CRISTO PARA TODAS LAS N. - (DEV. “ALIMENTO DIARIO”)


