martes, 11 de septiembre de 2018

Manantiales 11 septiembre





“Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.” Hebreos 6:15


Abraham fue probado durante mucho tiempo, pero fue ricamente recompensado. El Señor lo probó, retardando el cumplimiento de Su promesa. Satanás lo probó por medio de tentaciones. Los hombres lo probaron, con la envidia, la oposición y la desconfianza. Sara lo probó con su mal humor. Pero él perseveró con paciencia. El no dudó de la veracidad de Dios, ni limitó Su poder, ni dudó de Su fidelidad, ni afligió Su amor; sino que reverenció a la Divinidad Soberana, se sometió a la Sabiduría Infinita, permaneció silencioso a las tardanzas y esperó a que llegase el tiempo del Señor. Y de esta forma, perseverando con paciencia, obtuvo la promesa.

Las promesas de Dios no pueden dejar de ser cumplidas. Aquellos que esperan con paciencia no pueden ser engañados. La creencia que espera, ha de ser satisfecha.

Amado en el Señor, la conducta de Abraham condena el espíritu preci-pitado, reprueba al que murmura, recomienda, y alienta la sumisión al camino y la voluntad de Dios. Recuerda que Abraham fue satisfecho. Imita su ejemplo y participarás de la misma bendición. –SELECCION.



L. B. COWMAN - (DEV. "MANANTIALES EN EL DESIERTO")









TRADUCCIÓN