“Y habiendo esperado con paciencia, alcanzó la
promesa.” Hebreos 6:15
Abraham fue
probado durante mucho tiempo, pero fue ricamente recompensado. El Señor lo
probó, retardando el cumplimiento de Su promesa. Satanás lo probó por medio de
tentaciones. Los hombres lo probaron, con la envidia, la oposición y la
desconfianza. Sara lo probó con su mal humor. Pero él perseveró con paciencia.
El no dudó de la veracidad de Dios, ni limitó Su poder, ni dudó de Su
fidelidad, ni afligió Su amor; sino que reverenció a la Divinidad Soberana, se sometió a la Sabiduría Infinita,
permaneció silencioso a las tardanzas y esperó a que llegase el tiempo del
Señor. Y de esta forma, perseverando con paciencia, obtuvo la promesa.
Las promesas de
Dios no pueden dejar de ser cumplidas. Aquellos que esperan con paciencia no
pueden ser engañados. La creencia que espera, ha de ser satisfecha.
Amado en el
Señor, la conducta de Abraham condena el espíritu preci-pitado, reprueba al que
murmura, recomienda, y alienta la sumisión al camino y la voluntad de Dios.
Recuerda que Abraham fue satisfecho. Imita su ejemplo y participarás de la
misma bendición. –SELECCION.
L. B. COWMAN - (DEV. "MANANTIALES EN EL DESIERTO")
L. B. COWMAN - (DEV. "MANANTIALES EN EL DESIERTO")


