“Y lo es delante de Dios, a quien creyó,
el cual da vida a los muertos y llama las cosas que no son como si fueran. Él
creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas
naciones, conforme a lo que se le había dicho: “Así será tu descendencia”. Y su
fe no se debilitó al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de
casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa
de Dios, sino que se fortaleció por la fe, dando gloria a Dios, plenamente
conven-cido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido.”
Romanos 4:17b-21 (Leer
Romanos 4:13-15)
Pablo nos dice
aquí lo que es la fe. Primero, dice que la clave es el objeto de la fe.
Abraham, Pablo dice, creyó a Dios. Dios es el objeto. La calidad de tu fe
depende del objeto en el cual tu fe ha colocado su confianza. La cantidad de fe
que tienes no tiene nada que ver con ello. Es por esto que Jesús nos dijo que incluso
si tenemos una pequeñísima fe, como un grano de mostaza, funcionará. El objeto
de tu fe es la cosa importante. ¡No es una cuestión de cómo de pequeña o cómo
de grande es tu fe; es una cuestión de cómo de grande es tu Dios! Hay dos cosas
sobre este Dios que ayudaron a Abraham enormemente: Primero, Él es el Dios que
da vida a los muertos, el Dios que hace vivir a las cosas muertas, que toma las
cosas que estaban vivas, vibrantes y llenas de vida, pero que han muerto y que
se han vuelto desesperadas, y las vuelve a dar vida de nuevo; y segundo, Él es
el Dios que “llama las cosas que no son, como si fueran”. Él llama a existencia
las cosas que no existen. Es un Dios creativo.
Fíjate también
en los obstáculos para la fe. Cuando tienes fe o eres llamado a ejercitar fe,
hay obstáculos. Abraham nos enseña esto. Hay horribles obstáculos. Primero,
había circunstancias imposibles. ¿Cuáles eran las circunstancias imposibles a
las cuales se enfrentaba Abraham? Abraham vio las circunstancias y vio su
cuerpo centenario y la esterilidad de la matriz de Sara. Tenía noventa años y
nunca había tenido un bebé. Habían estado intentándolo durante años y años, y
no habían tenido un bebé. Estas eran circunstancias imposibles. Ahora, aquí
está la belleza de la fe de Abraham. Pablo dice que se enfrentó a los hechos.
Me encanta eso. Muchos de nosotros pensamos que la fe es evadir los hechos, el
escapismo, algún tipo de idealismo soñador que nunca ve los hechos, un tipo de
aventura ingenua en la cual esperas que todo vaya a funcionar. ¡Nunca es eso!
Pero también
dice en el versículo 20: “Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de
Dios”. ¡Eso es, la promesa misma era el segundo obstáculo a la fe, porque era
demasiado buena para ser verdad! Era increíble que Dios fuera a hacerle
heredero de todo el mundo y darle posición frente a Dios que no se merecía. Era
demasiado bueno para ser verdad, así que era un obstáculo a la fe. ¿No es
interesante?
ORACIÓN. Padre, gracias por este ejemplo de
Abraham. Qué tremendo ejemplo de fe es. Por el ejemplo de fe, me ha enseñado a
confiar en contra de las circunstancias que me rodean, cuando tengo una promesa
que se opone a ello, la promesa y un Dios que dice que hará algo y que no puede
fallar.
APLICACIÓN PARA LA VIDA. Cuando nuestra
fe es débil y sujeta a ataque, ¿cuáles son dos hechos sobre Dios que
tranquilizarán y estabilizarán nuestra confianza en Él? ¿Necesitamos más fe, o
es nuestro Dios “demasiado pequeño”?
RAY STEADMAN - (DEV. "EL PODER DE SU
PRESENCIA")


