“Cristo no cometió ningún pecado, ni
hubo engaño en su boca. Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando
sufría, no amenazaba, sino que remitía su causa al que juzga con justicia. Él mismo llevó en
su cuerpo nuestros pecados al madero para que nosotros, muertos ya al pecado,
vivamos para la justicia. Por sus heridas fueron ustedes sanados.” 1ª Pedro
2:22-24
En 87 países
alrededor del mundo está latente el problema de las minas sin explotar. Esa es
la razón por la cual innumerables animales están mutilados, y muchísimas
tierras fértiles no son cultivadas. Y aún mucho más grave es el hecho que, cada
año, decenas de miles de personas mueren o quedan mutiladas a causa de la
explosión de minas escondidas.
¿Qué hacer?
A través de los
años han sido propuestas diversas alternativas para reemplazar a las personas
que tratan de remover las minas de los campos. Por ejemplo, se propuso utilizar
ratas que ubiquen minas con su olfato, o maquinaria pesada que remueva la
tierra con cadenas.
Pero siempre
queda la duda: "¿Se habrán detonado todas?"Antes de atravesar un
campo, queremos estar seguros que el mismo está 100% limpio de minas. La buena
noticia es que la ciencia ha logrado crear una bacteria que se torna verde
cuando está cerca de una mina. ¡Increíble!
Aparentemente,
al mezclar esa bacteria en una solución y rociarla sobre el terreno, después de
unas pocas horas, donde hay una mina, la bacteria resplandece con un brillo
verde.
Eso es lo que
narra la historia. Lo que yo quisiera saber es: ¿quién será el primero en
caminar a través de ese campo? ¿Quién se jugará la vida confiando que la
bacteria señaló el 100% de las minas?
La única
persona en la que podemos confiar completamente es el Salvador. Y lo podemos
hacer porque su vida fue 100% libre de pecado, porque su resistencia a las
tentaciones de Satanás fue el 100% del tiempo, y porque llevó a la cruz el 100%
de nuestros pecados.
Jesús no es un
salvador a medias. Cuando entregó su espíritu, estaba 100% muerto, y cuando
resucitó, estaba 100% vivo. Esto es lo que lo convierte en el Salvador en quien
se puede confiar el 100% del tiempo.
ORACIÓN. Querido Jesús, qué maravilloso es
poder confiar en ti. En este mundo existen muchos peligros, dificultades y
temores que parecen casi invencibles. Te doy gracias por haber obtenido la
victoria por mí. Amén.
CRISTO PARA TODAS LAS N. - (DEV. “ALIMENTO DIARIO”)


