"Mas aquel monte será tuyo" Josué 17:18
Siempre hay lugar en
las partes más elevadas. Cuando los valles están llenos de Cananitas cuyas
carrozas de hierro te impiden progresar, súbete a los montes y ocupa los
espacios más elevados. Si ya no puedes trabajar más para Dios, ora por aquellos
que pueden. Si no puedes mover al mundo con tu palabra, tú puedes mover el
Cielo. Si el desarrollo de la vida en los declives más inferiores es imposible
a causa de las limitaciones de servicio, de la necesidad de mantener a otros y
de otras restricciones semejantes, permite que ello se abra camino hacia lo
invisible, lo eterno, lo divino.
La fe puede cortar
bosques. Aunque las tribus se hubiesen dado cuenta de los tesoros que yacían
por encima de ellas, difícilmente se hubiesen atrevido a pensar en la
posibilidad de quitar de la montaña el bosque que en ella crecía. Pero como
Dios les señaló su tarea, El les recordó que tenía poder suficiente. Las visiones de las cosas que parecen
imposibles se nos presentan como estas pendientes cubiertas por el bosque,
no para burlarse de nosotros, sino para estimular nuestras hazañas espirituales
las cuales serían imposibles, si Dios no hubiese provisto nuestro interior con
el propio poder de Su Espíritu.
Las dificultades se nos
envían para revelarnos lo que Dios puede hacer en respuesta a la fe que ora y
trabaja. ¿Te encuentras en estrecheces en los valles? Márchate a las montañas y
vive allí; saca miel de la roca, y obtén riquezas de los terraplenes que ahora
se hallan escondidos en el bosque. -COMENTARIO
DIARIO DEVOCIONAL-.
L. B. COWMAN - (DEV. "MANANTIALES EN EL DESIERTO")
L. B. COWMAN - (DEV. "MANANTIALES EN EL DESIERTO")


