“En todo tiempo ama el amigo, y el hermano nace
para el tiempo de angustia.” Proverbios
17:17 (Leer: 1 Samuel 20:1-23)
Es muy fácil
decir que amamos a una persona, lo difícil es demostrarlo. La amistad de David y Jonatán hijo de Saúl (1
Sam.18:1-4), nos muestra cómo su pacto de amistad fue probado hasta tal punto
que Jonatán sin importarle su propia vida, actuó con valentía para salvar la
vida de David (1 Sam. 20:1-23).
Cuando
invertimos tiempo y cultivamos amistades cercanas y duraderas, puede que algún
día también nos veamos expuestos a demostrar con nuestras acciones, que amamos
a esas personas que Dios ha puesto en nuestras vidas.
Te ofrecemos
algunas sugerencias para que puedas fortalecer la relación con tu amigo(a):
* Desafía a tu amigo(a) para que crezca
espiritualmente. Un buen amigo(a) es con quien puedes conversar asuntos de la
fe que ambos comparten.
* Afirma los
valores de tu amigo(a), reconoce sus virtudes, y también aunque te cueste un
poco, hazle ver los momentos en los que está cometiendo errores.
* Respeta los sentimientos y los deseos
de tu amigo(a), nadie quiere compartir con una persona que no escucha
opiniones, sueños, problemas e ilusiones de los demás.
* Anima a tu amigo(a) mediante elementos
que expresen amor, recuerda que no todos expresamos el amor de la misma manera:
palabras de aliento, cantidad de tiempos de calidad, regalos inesperados, actos
de servicio sin esperar nada a cambio y un abrazo, nunca están de más.
1. ¿Cuál es el lenguaje del amor que prefiere
tu amigo(a)?
2. Si tienes un amigo en necesidad, sé un
amigo de verdad.
MD/HG -
(DEVOCIONAL DIARIO “MI DEVOCIONAL”)


