“Y de igual manera el
Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene,
no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos
indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del
Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos. Y
sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es,
a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció,
también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo,
para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a
éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que
justificó, a éstos también glorificó." Rom 8:26-30
Un mes después del fallecimiento del papá de Amalia, sus
amigas que habían sido tan comprensivas al principio, ahora parecían
indiferentes. Amalia todavía se sentía terriblemente triste cuando empezaron a
decirle cosas como: "Ya es hora de que se te pase" y "Tienes que
pensar en otras cosas" y hasta: "¡Olvídate ya!". Amalia se
preguntaba qué le pasaba que no podía librarse del dolor.
Lo que nadie le explicó a Amalia fue que cuando sucede
una tragedia que a uno le toca de cerca es imposible librarse del sentimiento
poderoso que llamamos el dolor de una pérdida. De hecho, hay un proceso de
dolor por el que pasa la mayoría. El dolor puede durar semanas o meses, pero el
que sufre pasa por cinco etapas concretas. Conocer estas etapas te puede ayudar
a ti o a algún amigo a comprender la gama de emociones que uno siente cuando
sufre una tragedia:
- Con frecuencia, la primera reacción al dolor es
negación. No puedes creer que algo tan terrible haya pasado. Una de las maneras
como tu mente trata de manejar el dolor es pensar: No puede ser. Esto no me
está sucediendo.
- La segunda etapa del dolor es resentimiento. Te empiezas
preguntar: ¿Por qué sucedió esto? Cuando no encuentras una respuesta
satisfactoria, es posible que sientas resentimiento hacia las personas que te
parecen las responsables, resentimiento a la persona que falleció y te dejó
solo, y hasta resentimiento contigo mismo, creyendo que en parte eres
responsable.
- La tercera etapa del dolor es querer hacer un trato.
Quieres alivio de esta horrible situación. Entonces, le prometes a Dios hacer
cualquier cosa con tal de que arregle tu situación y haga desaparecer el dolor.
- Otra etapa es la depresión. Te das cuenta de que la
tragedia es irreparable. Te sientes abrumado por la tristeza, y quizá el temor,
la ansiedad o la soledad.
- La etapa final del dolor es la aceptación. A medida que
pasa el tiempo, empiezas a aceptar la realidad de tu pérdida y comienzas a
"seguir adelante".
Es normal -y saludable- pasar por las cinco etapas del
dolor cuando sufres por algo triste que sucedido en tu vida. Algunas de esas etapas
pueden ir y venir, ir y volver a venir. No creas que las poderosas emociones
que sientes no son normales. Y a su tiempo, tu dolor cederá dando lugar a
sentimientos mejores, la certidumbre de que Dios te ama y sigue en control de
tu mundo.
JOSH MCDOWELL - (DEV. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO")
JOSH MCDOWELL - (DEV. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO")


