"Todo me está permitido", pero no todo
es para mi bien. "Todo me está permitido", pero no dejaré que nada me
domine.” 1ª Cor 6:12
¿La gracia
es riesgosa? Apuesta tu vida que lo es. Estoy muy consciente que este tema de
la gracia es realmente controversial, especialmente cuando estoy haciendo un
llamado para un nuevo despertar a la libertad que los cristianos tenemos en
Cristo. Algunos tomarán lo que he escrito en cuanto a la gracia y se volverán
locos con ello. Otros malinterpretarán lo que escribo y me citarán mal, no
comprenderán y me acusarán de que me importa muy poco la santidad de Dios
porque (ellos dirán) que le doy a la gente la libertad de pecar. Por otro lado
algunos en el campo de la carnalidad me agradecerán por aliviar su culpa porque
en su malentendido ahora piensan que está bien que continúen con un estilo de
vida despreocupado y de libertinaje. Quisiera que estas cosas no ocurrieran,
pero es el riesgo que estoy dispuesto a tomar al no ocultar nada para que el
mensaje completo de la gracia sea establecido. Sí, la gracia que es presentada
en todo su encanto y belleza es arriesgada. Saca a los abusadores de la gracia
como a los asesinos de la gracia de debajo de las piedras.
Vayamos a
un verso clave de la
Escritura : Romanos 5:1 “Justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.”
Para que
cualquiera pueda estar seguro y esté en paz ante un Dios santo y justo, esa
persona debe ser justa. De ahí nuestra necesidad de justificación. ¿Recuerdas
la definición de justificación? Es el acto soberano de Dios por el cual declara
justo al pecador creyente mientras continúa en una condición de pecador. No
significa que el pecador creyente dejó de pecar. Tampoco significa que el
pecador creyente es hecho justo en el sentido de convertirse de repente
perfecto perpetuamente. El pecador es declarado justo. Dios soberanamente
otorga el regalo de la vida eterna al pecador en el momento en que él cree y
así lo declara justo mientras el pecador todavía vive una vida marcada por pecado
periódico. Él todavía no asiste a una iglesia. No ha comenzado a diezmar u
ofrendar. No ha renunciado a todo por seguir a Cristo, no ha sido bautizado, no
ha prometido vivir una vida sacrificial y sin mancha. Simplemente ha tomado el
regalo de la vida eterna. Ha cambiado su mente en cuanto a Cristo
(arrepentimiento) y ha aceptado el regalo gratuito de Dios aparte de las obras.
Punto. Transacción completada. Por gracia, a través de la fe solamente, Dios
declara al pecador justo (justificación) y a partir de ese momento en el
pecador justificado comienza un proceso de crecimiento hacia la madurez
(santificación) Día tras día, poco a poco, él aprende lo que significa vivir
una vida que honra a Cristo. Pero ¿inmediatamente? De ninguna manera.
Por favor
comprende, el ser justificado no significa ser justo como si nunca hubieras
pecado. Escucho eso a menudo y me preocupa. De hecho, debilita el impacto
completo de la justificación. La justificación realmente significa esto: Aun
cuando todavía peco en ocasiones y me encuentro incapaz de dejar de pecar de
forma permanente (Dios me declaró justo cuando creí) y debido a que pecaré de
vez en cuando, encuentro mucha más razón de ser agradecido por la gracia. Como
un pecador merezco venganza, como pecador temo a la justicia, como pecador mi
única esperanza de sobrevivir es la gracia. En su forma más pura ¡no tiene
sentido en esta tierra!
CHARLES SWINDOLL - (Dev. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO")
CHARLES SWINDOLL - (Dev. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO")


