“El gozo del Señor es vuestra fuerza” Nehemías 8:10
Puedes elegir
tu actitud para cada día; así que elige sabiamente.
1) Una
actitud alegre te ayuda a ganar. Cuando el campeón mundial de peso pesado
Joe Louis fue derribado en el Estadio Yankee por Tony Galento, apodado “Dos
Toneladas”, se puso en pie de un brinco y fue tras su contrincante. Cuando el
entrenador protestó diciendo: ‘¿Por qué no te quedaste en el suelo hasta nueve
como siempre te he enseñado?’. ‘¿Qué?’, gruñó Louis, ‘¿y darle todo ese tiempo
para que descanse?’. Salió de nuevo y ganó la pelea.
2) Una actitud
alegre determina cómo reaccionan los demás contigo. Cuando sonríes, la
gente tiende a devolverte la sonrisa. Pero si vas de duro por la vida, lo más
seguro es que recibas lo mismo. Si quieres disfrutar de las personas que
encuentras durante el día, piensa bien de ellas; resulta obvio, pero lo
olvidamos con facilidad.
3) Una
actitud alegre aporta felicidad. El escritor inglés Samuel Johnson comentó:
“Quien conoce tan poco la naturaleza humana como para querer hallar felicidad
en cambiar todo salvo su propio temperamento, desperdiciará su vida en esfuerzos
inútiles y multiplicará la misma aflicción ... de la que quiere deshacerse”.
4) Una
actitud alegre siempre obtiene el mejor desenlace. La gente con éxito lo
confirma, ya sea un cirujano a punto de operar, un pastor preparando su
predicación o un ejecutivo lanzando una nueva empresa. La seguridad en uno
mismo siempre aumenta las posibilidades de triunfar. Así que, cuando abordes
una tarea, sobre todo si no te agrada, piensa en las promesas de Dios y no en
tus emociones. Eso siempre te sacará adelante. ¡Garantizado!
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA
PARA HOY")


