“¿A qué, pues,
me haréis semejante o me compararéis?…” Isaías 40:25 (Leer: Isaías 46:1-10)
La CNN denomina «material milagroso» a un derivado del
grafito que podría revolucionar nuestro futuro. Formado por un solo átomo, el
grafeno se considera un material verdaderamente bidimensional en un mundo
tridimensional. Cien veces más fuerte que el acero, es más duro que el
diamante, conduce la electricidad mil veces mejor que el cobre y es más
flexible que el caucho.
Tales avances tecnológicos no son en sí ni morales ni
malos, pero es prudente que recordemos las limitaciones de las cosas que
elaboramos.
Isaías les habló a personas que estaban llevándose al
cautiverio los dioses que habían hecho con sus propias manos. El profeta quería
que entendieran lo irónico que era buscar ánimo, ayuda, consuelo y protección
en los ídolos de oro y plata que los propios israelitas habían tallado.
Lo que era cierto para el pueblo de Israel también lo es
para nosotros. Nada que hayamos hecho o
comprado con nuestros propios medios puede suplir las necesidades de nuestro
corazón. Solo Dios, quien nos ha traído «desde el vientre» (Isaías 46:3-4),
puede guiarnos hacia el futuro.
Padre, gracias por el milagro de poder tener una relación
personal contigo. Ayúdanos a no depender de nuestros propios esfuerzos,
fortaleza o posesiones, sino que experimentemos tu amor y cuidado hacia
nosotros.
Un ídolo es todo aquello que ocupa el lugar que le
corresponde a Dios.
(La Biblia en
un año: Salmos 33-34 – Hechos 24)
MART DE HAAN - (Devocional “NUESTRO PAN DIARIO")


