SÁBADO SANTO
"...Gracias sean dadas Dios, que nos da la victoria
[sobre la muerte] por medio de nuestro Señor Jesucristo." 1 Corintios 15:57
Jesús prometió lo que
ningún otro líder religioso: resucitar de entre los muertos, y también
resucitar a Sus seguidores. Y ésta fue la señal de lo que prometió: cuando
murió, “los sepulcros se abrieron y muchos cuerpos de santos que habían dormido…
entraron en la santa ciudad y aparecieron a muchos" (Mateo 27:52-53). Se
acerca rápido el día en el que se cumplirá Su promesa: “...En Cristo todos
serán vivificados. Pero cada uno en su debido orden: Cristo, las primicias;
luego los que son de Cristo, en su venida." (1 Corintios 15:22-23). Fíjate
en la palabra “luego”. La fecha de la
Segunda Venida de Jesús es un misterio, pero Su resurrección garantiza la nuestra.
Había varias corrientes
en el judaísmo tradicional respecto a este tema. Los saduceos sostenían que
"no hay resurrección" (Hechos 23:8). Veían la tumba como un viaje al
Seol sin retorno, sin escapatoria y sin esperanza, mientras que los fariseos se
imaginaban una resurrección espiritual, no física. Los griegos creían que el
alma de los difuntos era transportada a través del río Estigia y entregada a un
más allá sin sol, donde había espíritus, sombras y tinieblas. Hasta que vino Jesús,
"las primicias de los que durmieron" (1 Corintios 15:20), y entró en
este mundo tenebroso de superstición y encendió la luz. La palabra 'primicias'
se puede traducir por 'prototipo'. Jesús fue el primero en la cadena de la
resurrección, y todos los demás que vamos detrás tendremos la misma apariencia
que Él. Este mensaje nos seca las lágrimas, calma nuestros miedos y nos garantiza
que los mejores días están por llegar.
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA
HOY")


