“Y José dijo a sus hermanos, y a la casa de su padre: Subiré
y lo haré saber a Faraón, y le diré: Mis hermanos y la casa de mi padre, que
estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí. Y los hombres son pastores de
ovejas, porque son hombres ganaderos; y han traído sus ovejas y sus vacas, y
todo lo que tenían. Y cuando Faraón os llamare y dijere: ¿Cuál es vuestro
oficio? entonces diréis: Hombres de ganadería han sido tus siervos desde nuestra
juventud hasta ahora, nosotros y nuestros padres; a fin de que moréis en la
tierra de Gosén, porque para los egipcios es abominación todo pastor de
ovejas.” Génesis 46:31-34
José sabiamente pensó
en un plan de operación que permitiría que su familia se estableciera. Ensayó
su plan con los involucrados y después como veremos en un momento presentó su
plan ante su jefe para su aprobación final. José nunca asumió que él podría
seguir adelante con sus planes, a pesar de su alto nivel de autoridad y responsabilidad.
Siempre consideró a su jefe.
Una queja que escucho
frecuentemente en contra de los empleados cristianos que trabajan para jefes
cristianos es la presunción, la expectativa de un trato especial porque son
miembros de la misma familia espiritual. Ellos esperan ciertos privilegios,
salarios más elevados o beneficios vacacionales u otros beneficios. No porque
los hayan ganado o se los merezcan sino simplemente porque sirven al mismo
Señor. No vemos esa clase de espíritu de derecho en José.
José sabía cómo
pensaban los egipcios y reaccionaban. No
sólo había trabajado con Faraón sino había estudiado a fondo y observó al
hombre y a su pueblo. Eso explica por qué advirtió a sus hermanos
"miren, los pastores son repugnantes a esta gente. Ya no están en Canaán,
ahora están en Egipto. Y al estar en Egipto deben pensar como egipcios. Así que
quiero que le digan a Faraón que son hombres de ganadería", esta era la
verdad, no les estaba pidiendo que mintieran sino que evitaran el uso de la
palabra o concepto de pastores ya que eso era repugnante ante Faraón y su
pueblo.
José estableció a su
familia en la mejor parte de la tierra de Egipto, en una zona fértil localizada
en el Delta del Río Nilo, tal como Faraón había ordenado.
¿Sirves bajo la
autoridad de alguien? Obviamente, la mayoría de nosotros lo hace. ¿Cómo es tu
espíritu, tu actitud hacia esa persona a la que respondes? Tener la actitud
correcta o un espíritu de cooperación puede ser especialmente difícil si la
persona para quien trabajas es un individuo difícil o un líder incompetente
cuyas debilidades conoces muy bien. Este no es sólo una prueba de tu lealtad
personal, sino una prueba de tu madurez emocional.
ORACIÓN. Señor dame un corazón sabio y entendido, un corazón
conforme al tuyo, quiero honrarte en mi trabajo y que Tu nombre sea exaltado
por mi testimonio, en el nombre de Jesús, amén.
CHARLES SWINDOLL -
(DEV. "VIDA NUEVA PARA EL MUNDO”)


