"La tierra te dará espinos..." (Génesis 3:18 DHH)
La respuesta divina para
una creación maldita con espinos fue un Salvador coronado de espinas. Pero
recalquemos algo importante: Dios no quitó los espinos, sino que decidió
usarlos en Su plan redentor. Por eso, cada uno de nosotros recibe:
3) una corona de espinas a la medida. Así es como Pablo
describe la suya: "Y dada la extraordinaria grandeza de las
revelaciones... para impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la
carne, un mensajero de Satanás que me abofetee... Acerca de esto, tres veces he rogado al Señor
para que lo quitara de mí. Y Él me ha
dicho: Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por
tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el
poder de Cristo more en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en
insultos, en privaciones, en persecuciones y en angustias por amor a Cristo;
porque cuando soy débil, entonces soy fuerte" (2 Corintios 12:7-10 LBLA).
La palabra
"abofetear" significa "asestar un golpe tras otro".
¿Describe eso tu vida en estos momentos? Si
la experiencia de Pablo nos puede servir de ejemplo, la vida cristiana es una
sucesión de bendiciones y de bofetadas. Y el Dios que promete las primeras,
permite las segundas. ¿Para qué? Para que vivamos vidas dependientes de Él.
Recuerda lo que Dios usó con Pablo para hacerlo depender de Él:
"debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y angustias" ¿De
dónde recibes la fortaleza para enfrentar tantas calamidades? De Dios, sólo de
Él. Si tu deseo es ser más fructífero en el servicio al Señor, eso ocurrirá
cuando las situaciones espinosas de la vida te acerquen más a Él.
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA PARA
HOY")


