"...No quede yo avergonzado de mi esperanza" Salmo
119:116
Escribió el salmista:
"Susténtame conforme a tu palabra y viviré; no quede yo avergonzado de mi
esperanza" (Salmo 119:116). ¿En qué está puesta nuestra esperanza? En la
segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo. Pablo nos lo dice claramente:
"Si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús
a los que durmieron en Él... El Señor mismo, con voz de mando, con voz de
arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo. Entonces, los muertos en
Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos
quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al
Señor en el aire..." (1 Tesalonicenses 4:14-17).
Jesús dijo:
"...Va a llegar la hora en que todos los que están en los sepulcros oirán
su voz; y los que hicieron lo bueno,
saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de
condenación" (Juan 5:28-29). En
aquel día será respondida la oración del Padrenuestro: "Venga tu Reino.
Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra" (Mateo
6:10).
Dice así un antiguo
himno cristiano: "La fe tornaráse en gran realidad, Al irse la niebla
veloz, Desciende Jesús con su gran Majestad, ¡Aleluya! Estoy bien con mi
Dios". Jesús no ha cambiado de parecer; ¡va a volver otra vez! ¿Para quién
vuelve? Para aquellos que estén listos, a quienes llevará al lugar preparado
para nosotros, en el que viviremos con Él para siempre. ¿Te estás preparando para
estar allá?
"Por amor de Sión no callaré y por amor de Jerusalén
no descansaré... hasta que restablezca a Jerusalén y la ponga por alabanza en
la Tierra..." (Isaías 62:1-7)
BOB Y DEBBIE GASS - (Devocional "LA PALABRA
PARA HOY")


