viernes, 21 de diciembre de 2018

“Obediencia” 21 diciembre




“Cuando José despertó del sueño, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado y recibió a su mujer, pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito. Y le puso por nombre JESÚS.” Mateo 1:24-25


José hizo exactamente lo que se le dijo que hiciera: cuando se despertó, se llevó a María a casa como su esposa y cuando nació el niño, lo llamó Jesús. Sencillo. O como diría mi hijo con una sonrisa: "simple, pero en realidad no".

Porque la obediencia no es tan simple, ¿verdad? Podemos saber exactamente qué hacer, pero hacerlo es otra cosa. Algo se interpone entre nuestro conocimiento y nuestras acciones, que a veces ni siquiera se parecen a lo que Dios nos dijo que hiciéramos. A eso lo llamamos "pecado".

Me alegra que José haya obedecido. A veces yo también logro obedecer, pero no siempre. Y eso es un problema. Pero es un problema que el hijo adoptivo de José venía al mundo a tratar. Como dijo el ángel: "él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mateo 1:21). Él vino a hacer exactamente lo que su nombre prometía, porque Jesús quiere decir "el Señor salva". Él es quien...

"... siendo en forma de Dios... se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios el Padre" (Filipenses 2:6-11).

La obediencia de Jesús nos ha dado vida. ¡Gracias a Dios por nuestro maravilloso Salvador!


ORACIÓN. Padre, gracias por enviar a tu hijo Jesús a ser nuestra salvación. Amén.


PREGUNTAS DE REFLEXIÓN:

* ¿Cuándo te resulta más fácil y más difícil obedecer?

* ¿En qué se diferencia la obediencia de Jesús de la forma en que nosotros obedecemos?



PARA EL CAMINO - (DEVOCIONAL “ALIMENTO DIARIO”)









TRADUCCIÓN