“Porque el pecado es el aguijón de la
muerte, y la ley es la que da poder al pecado. ¡Pero gracias sean dadas a Dios,
de que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!” 1ª Corintios
15:56-57
Lo correcto es
que entre las personas nos cuidemos. Pero, dado que somos pecadores, a veces
nuestras motivaciones no son tan puras como debieran ser.
Así fue con un
niño que, al regresar de la escuela, le dijo a su mamá que en su clase iban a
recolectar alimentos para ayudar a los necesitados.
Su tarea, con
el apoyo de sus padres, era pedir a sus vecinos alimentos no perecederos. Para
comenzar, el niño le preguntó a su mamá si ella tenía algo para dar a los
necesitados.
La mamá revisó
los estantes de su despensa, y finalmente dijo: "Puedes llevar esta lata
de sardinas. No sé por qué la compré. A nadie en la familia le gustan las
sardinas".
La cara del
niño se nubló con una mezcla de escepticismo y desánimo, y luego de un momento
dijo: "Pero mamá, entonces quiere decir que las personas pobres nos están
ayudando a nosotros".
Esta no es más
que una historia, pero lamentablemente es una historia que se repite todo el
tiempo. Demasiados políticos piden nuestro voto porque son "nuestros
amigos", pero luego, cuando logran el puesto que buscaban, les ataca la
amnesia y nos olvidan.
Los vendedores
son sumamente respetuosos y amables cuando tratan de vendernos algo. Pero
intente devolver un producto defectuoso o que no le gusta, y la amabilidad ya
no será la misma.
Es muy raro
encontrar a alguien que sólo busque nuestro bien, pero si siempre quiso conocer
a alguien así, se lo voy a presentar: mire a Jesús en el pesebre de Belén y en
la cruz del Calvario, y arrodíllese ante él resucitado, así como lo hizo Tomás.
Cuando lo haga,
verá a Jesús como aquél que se dio completamente, con el sólo propósito de
lograr nuestro perdón y nuestra salvación.
ORACIÓN. Amado Señor, en un mundo donde las
personas sólo tratan de sacar provecho de nosotros, ayúdanos a conocer al único
y misericordioso dador: Jesús. En su nombre. Amén.
De una devoción
escrita originalmente para "By the Way".
PARA EL CAMINO - (DEVOCIONAL “ALIMENTO DIARIO”)


