LA CRUZ CONTRIBUYE A LA DISCIPLINA
2. Dios no quiere que seamos altivos
cuando adquirimos riquezas, ni que nos volvamos orgullosos cuando recibimos
honres. Tampoco que seamos indolentes cuando somos bendecidos con prosperidad y
salud, por lo cual el mismo Señor, cuando lo considera conveniente, hace uso de
la cruz para frenar, restringir y someter la arrogancia de nuestra vida carnal.
Nuestro Padre procede a aplicarnos la disciplina por varios medios que resulten
útiles y saludables para cada uno de nosotros. No todos somos afligidos con la
misma enfermedad, ni todos tenemos necesidad de la misma cura rigurosa. Esta es
la razón por la cual vemos a distintas personas disciplinadas con diferentes
cruces. El Gran Médico celestial toma la responsabilidad de cuidar de todos Sus
pacientes. A algunos Él les da una medicina más suave, y a otros les purifica
por medio de tratamientos más drásticos, pero no deja a nadie sin disciplina,
pues todo el mundo, sin excepción esta enfermo. (Ver Deut. 32:15)
JUAN CALVINO - (DEV. "EL LIBRO DE ORO DE LA
VERD.")


