sábado, 16 de diciembre de 2017

El contratiempo más triunfante de Dios 16 diciembre





“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.” Filipenses 2:9-11


La Navidad fue el más triunfante de los contratiempos para Dios. Él siempre se ha deleitado en mostrar su poder a través de una aparente derrota, efectuando retiradas tácticas para obtener victorias estratégicas.

José recibió en un sueño la promesa de gloria y poder (Génesis 37:5-11), pero para alcanzar esa victoria tendría que volverse esclavo en Egipto. Y como si eso fuera poco, cuando las circunstancias mejoraron gracias a su integridad, lo convirtieron en algo peor que un esclavo: un prisionero.

Sin embargo, todo estaba planeado. Allí en la prisión conocería al copero del Faraón, quien finalmente lo llevaría a la corte del Faraón, quien le otorgaría autoridad sobre Egipto. ¡Vaya que fue un inesperado camino hacia la gloria!

Así son los designios de Dios -incluso para su Hijo-. Se despojó de sí mismo y tomó la forma de un esclavo. Peor aún que un esclavo -un prisionero- y fue ejecutado. Pero al igual que José, conservó su integridad. «Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla» (Filipenses 2:9-10).

Estos son los designios de Dios también para nosotros. Nos ha prometido gloria si padecemos con él (Romanos 8:17). El camino hacia arriba es para abajo. La ruta hacia adelante es para atrás. El camino de la victoria es a través de los contratiempos asignados divinamente. Estos siempre parecerán y se sentirán como fracasos.

No obstante, si hay algo que José y Jesús pueden enseñarnos en esta Navidad, es que ¡«Dios lo encaminó a bien»! (Génesis 50:20). Como dice la canción:


"Ustedes, santos temerosos, tomen nuevo aliento
Las nubes que tanto los atemorizan
Llenas de misericordia están y romperán en su momento
En una lluvia de bendiciones."



JOHN PIPER - (Dev. tomado del libro “JOSÉ Y JESÚS: LOS RETROCESOS EXITOSOS DE DIOS")









TRADUCCIÓN