“La virtud de su resurrección” Filipenses 3:10
La doctrina de
un Salvador resucitado es sumamente preciosa. La resurrección es la piedra de
esquina de todo el edificio del cristianismo; es la clave del arco de nuestra
salvación. Se necesitaría un volumen para describir todas las corrientes de
aguas vivas que fluyen de este sagrado manantial: la resurrección de nuestro
querido Señor y Salvador Jesucristo. Pero saber que Jesús resucitó y tener a la
vez comunión con él; departir con el Salvador resucitado después de haber
adquirido nosotros una vida resucitada; verlo abandonar la tumba de la
mundanalidad, es en realidad más precioso. La doctrina es la base de la
experiencia; pero así como la flor es más hermosa que la raíz, así también la
experiencia de la comunión con el Salvador resucitado es más hermosa que la
doctrina misma. Desearía que creyeras que Cristo resucitó de entre los muertos,
tanto como para cantar acerca de ese hecho, y que extrajeras de ese acontecimiento bien comprobado y atestiguado
toda posible consolación; pero te ruego que no te conformes con eso.
Aunque no
puedes, como los discípulos, verle en persona, te ruego, sin embargo, que
procures ver a Cristo Jesús con los ojos de la fe; y aunque, a semejanza de
María Magdalena, no te sea posible “tocarlo” ("retenerlo" en el hebreo original),
puedes, no obstante, tener el privilegio de platicar con él y saber que ha
resucitado, habiendo tú mismo resucitado en él a una vida nueva. Conocer a un
Salvador crucificado que crucificó todos mis pecados es, en verdad, un
conocimiento muy elevado; pero conocer a un Salvador resucitado, que me
justificó, y saber que me dio nueva vida, habiéndome concedido ser una nueva
criatura por medio de su nueva vida, es, en realidad, una experiencia superior.
Nadie debe quedar satisfecho hasta alcanzar esto. ¡Ojalá puedas “conocerlo a él
y la virtud de su resurrección”! ¿Por qué las almas que han resucitado con
Jesús han de vestir las mortajas de la mundanalidad? ¡Levántate porque el Señor
ha resucitado!
CHARLES SPURGEON - (DEV. “LECTURAS VESPERTINAS”)


