Año 1 - Semana: 45 - Día: 3
LEE Juan 7:1-24
–
La indiferencia no tiene lugar cuando de Jesús se trata.
MEDITA. Es difícil enfrentarnos a situaciones en las que la
gente nos rechaza o habla mal de nosotros. Cristo, nuestro Señor, también lo
vivió (12), y no sólo eso, sino que también debió enfrentar la incredulidad de
sus más cercanos (5), lo cual, para muchos, es más difícil de aceptar y
enfrentar.
¿Cómo lo hizo?
Apoyándose en aquel que nunca nos dará la espalda (16), creyéndole a aquel que
nos dice que podemos salir adelante a pesar de lo difícil que parezca, y dando
testimonio de lo verdadero y justo (17-18).
Jesús fue atacado por
aquellos que pretendían cumplir la ley, por aquellos que respetaban férreamente
los símbolos, las ordenanzas dadas por Dios (22), pero que no eran capaces de ir más allá de una religión, solamente
fundada en las apariencias (24). Esta era la terrible y desgraciada
situación de los enemigos de Jesús; estaban encasillados en las formas
legalistas y habían dejado de lado lo más importante de la ley: la justicia, la
misericordia y la fe. (Mt. 23).
Hoy, Dios espera por
cristianos dispuestos a hacer su voluntad (17), cristianos que deseen vivir
consecuentemente los principios que dicen creer, y que se preocupen más en
vivir día a día una relación con él, una relación con fruto abundante, que en
guardar las apariencias al intentar parecer buenos cristianos.
APLICA. Piensa en situaciones en que lo que
la gente piense de ti podría ser más importante que hacer lo correcto. ¿Qué
crees que haría Jesús si estuviera en tu lugar?
ORA. Señor, ayúdame a vivir una vida consecuente con los
principios que digo creer.
UNIÓN BÍBLICA INTERN. - (Dev. “ENCUENTRO CON DIOS”)


