Año 1 - Semana: 44 - Día: 4
LEE Juan 5:30-47
– El
problema de la incredulidad.
MEDITA El problema de la incredulidad ha estado presente en todas
las sociedades. Es la incapacidad humana de reconocer a Jesús como Señor y
Dios. Las respuestas de Jesús a la incredulidad son interesantes.
Jesús confirmado por
Juan (31-35). Juan fue un profeta reconocido, pero su testimonio no fue
suficiente para algunos.
Jesús confirmado por
sus obras (36). Su entrega, sus milagros, sus enseñanzas, son pruebas de quién
es Jesús.
Jesús confirmado por
el Padre (37-38). El Padre es el mejor testigo, aunque el más difícil de creer
porque nadie lo vio jamás.
Jesús confirmado por
las Escrituras (39-47). Finalmente, las Escrituras demuestran que él es el
Señor, el Mesías.
Ante tantas pruebas,
aún nos encontramos con personas que dudan de la persona de Jesús, porque consideran
que ninguno de estos testigos es confiable. Esto muestra la arrogancia de nuestra
sociedad. Algunos esperan que Dios demuestre su existencia en sus términos, de
manera que el individuo incrédulo pueda comprenderlos. Lo que en realidad
debemos hacer es aceptar nuestra incapacidad de comprender a Dios y humillarnos
delante de su presencia.
APLICA. ¿Eres tú una de esas personas que
esperan que Dios les explique todo en sus propios términos? Quizás sea tiempo
de presentarnos delante de él y pedir perdón por nuestra incredulidad. ¿De qué
manera puedes ayudar a otros en su incredulidad?
ORA. Perdón Señor por no creer en ti, sin esperar explicaciones a
mi fe.
UNIÓN BÍBLICA INTERN. - (Dev. “ENCUENTRO CON DIOS”)


