“Cuando el rey Josafat se vio rodeado de enemigos,
la Escritura nos dice que: “Clamó, y Jehová lo ayudó, y… apartó Dios [a sus enemigos]
de él” 2 Crónicas 18:31
Hubo un clamor
en el corazón de Josafat: “Oh, Dios, he estado escuchando voces que no debería
haber escuchado, y he estado frecuentando a personas que socavaron mi fuerza
espiritual. Dios, te pido una vez más, ¿Me permitirías vivir? ¿Lucharías contra
mis enemigos y me darías la victoria? ¡Dame una voz para ser capaz de guiar a
tu pueblo de nuevo a la justicia!"
Y Dios hizo que
los enemigos de Josafat se apartaran de él.
VOLVER AL LUGAR
DE FORTALEZA.
Veo venir días
muy difíciles en el futuro, pero en medio de esa dificultad, veo multitudes de
"Josafat" por todo el país que se han estado sentando en el lugar
equivocado, que finalmente se levantan y dicen: "Voy a volver a ese lugar
de fortaleza y victoria que fue ganado para mí en el Calvario. Voy a doblar mi
rodilla ante el Señor, incluso si esto
significa dejar de lado mis propios planes y ambiciones para encontrar la
voluntad de Aquel que murió por mí”.
MÁS QUE
VENCEDORES.
Pase lo que
pase, recuerda que nosotros, como pueblo de Dios, no estamos destinados a la
derrota. No estamos destinados a ser derrocados como los “profetas con
facilidad de palabra” que no conocen el corazón de Dios.
Estamos
destinados a vivir en victoria.
Estamos
destinados a ser más que vencedores por medio de Cristo.
Así que es hora
de dejar de lado nuestros planes y clamar a Dios por nuestros hogares, por
nuestras familias, por esta generación y por el futuro de nuestras ciudades. No
va a ser un tiempo en el que sea popular representar a Dios, pero habrá un
toque glorioso del Espíritu Santo sobre aquellos que tienen el sentir de clamar
a Dios.
CARTER CONLON - (DEVOCIONAL DIARIO “ORACIONES”)


